Hastiado de los constantes sobornos típicos en China, el consultor de relaciones públicas Chen Hong copió una idea de la India: establecer un portal en internet donde la gente pudiese colocar informes anónimos sobre la corrupción oficial. El sitio resultó enormemente popular, pero efímero.

El portal de Chen www.ibribery.com atrajo a 200.000 visitantes en dos semanas. Sus mensajes anónimos hablaban de sobornos a todo tipo de gente: funcionarios que demandaban automóviles lujosos y residencias y policías que exigían pagos para no emitir multas.

Algunos médicos mencionados recibían dinero ilegalmente para garantiza al paciente que la operación iba a ser segura. La prensa diseminó la noticia sobre el portal, lo que amplificó las expresiones de indignación.

Entonces los censores intervinieron, dijo Chen. Bloquearon el acceso al sitio para personas residentes en China. Temerosos de que se estaba arriesgando, Chen, de 28 años, cerró el portal.

"El soborno se ha convertido en una forma de vida en China y todo el mundo está afectado", dijo Chen, que es dueño de una compañía consultora de relaciones públicas en la internet.

Dijo que creía que el sitio ayudaría al gobierno al darle a la gente un foro para ventilar sus problemas. "Yo no quería que el sitio fuese percibido como una amenaza, sino como una ayuda para resolver problemas que ya existen", dijo.

La corrupción es un mal enormemente arraigado en China. La cúpula comunista ha lanzado numerosas campañas públicas en el último decenio para erradicarla. Sondeos públicos usualmente la reflejan como la principal queja, e indican que la situación ha empeorado con la prosperidad económica.

La breve historia del portal de Chen refleja la posición de Beijing en la lucha contra la corrupción: Mientras anuncia campañas para combatir el mal, el gobierno autoritario quiere hacerlo por sí mismo, temeroso de que involucrar a los ciudadanos cree el riesgo de una explosión de furia popular.

A unos pocos días del cierre del sitio de Chen, emergieron otros dos portales similares — www.522phone.com y www.wohuixingle.info — , pero fueron cerrados pronto.

"El problema de la corrupción en China es profundo, especialmente con un sistema judicial débil y la falta de libertad de prensa. Por eso la gente toma medidas extremas, como el suicidio", dice Liao Ran, de Transparencia Internacional, un grupo anticorrupción con sede en Berlín. "Porque no hay otra forma de expresar sus frustraciones", dijo.