Los aviones de la OTAN reanudaron el miércoles los bombardeos contra la capital de Libia e Italia pidió la "inmediata suspensión" de las hostilidades en la nación norteafricana.

Por lo menos dos explosiones de gran potencia estremecieron la ciudad antes del mediodía del miércoles cuando varios aviones sobrevolaron la zona. No fue aclarado qué objetivos fueron atacados y si hubo víctimas.

En Roma, el canciller italiano Franco Frattini pidió el cese de la lucha para poder establecer corredores de ayuda a la población civil.

Frattini dijo que "el fin humanitario de las operaciones militares es esencial para permitir de inmediato la ayuda", incluyendo las zonas aledañas a Trípoli y el reducto insurgente de Misrata.

Frattini se mostró además preocupado por las víctimas civiles y mencionó los "drásticos errores" en la campaña de bombardeos.

"Respecto a la OTAN, es oportuno solicitar información más detallada sobre los resultados" de los bombardeos", dijo ante la comisión parlamentaria según despachos de prensa italianos.

Italia fue la antigua potencia colonial de Libia y sigue manteniendo sólidos lazos comerciales con este país.

Una coalición integrada por Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos comenzó a atacar el 19 de marzo a las fuerzas del líder libio Moamar Gadafi conforme a una resolución de Naciones Unidas para proteger a la población civil. Lo que comenzó como un levantamiento pacífico en el país contra Gadafi y sus cuatro décadas larga de gobierno personalista ha degenerado en una guerra civil.

La OTAN asumió el control de la campaña aérea el 31 de marzo, a la que se sumaron varios países árabes.

Los insurgentes enfrentados a las fuerzas de Gadafi han ocupado gran pare de la mitad oriental del país y controlan algunos bolsones en la zona occidental.

Gran Bretaña y Francia comenzaron a usar helicópteros artillados a principios de mes como parte de la ofensiva de la OTAN, para aumentar el poderío de la alianza y su flexibilidad de maniobra contra las fuerzas de Gadafi.

El miércoles, China dijo al líder insurgente libio Mahmud Jibril que su Consejo Nacional de Transición representa a un creciente segmento de la población libia y se está transformando en una importante fuerza política.

Los comentarios del canciller chino Yang Jiechi fueron el respaldo más sólido ofrecido hasta ahora por el gobierno chino al consejo insurgente. Beijing, un importante socio comercial de Libia, insistió que no ha tomado partido alguno en más de cuatro meses de conflicto armado libio.