El presidente de la FIFA, Joseph Blatter, manifestó su apoyo total al secretario general Jerome Valcke, cuyos comentarios en un correo electrónico privado sobre Qatar, futuro organizador de la Copa del Mundo, avergonzaron al organismo rector del fútbol mundial.

La FIFA dijo el martes que "no hay asuntos pendientes" entre ambos a pesar de que Blatter no había respaldado a su principal asesor en la conferencia de prensa del 30 de mayo después de la divulgación del mensaje por parte del entonces vicepresidente de la FIFA, Jack Warner.

Blatter y Valcke "esperan trabajar juntos con confianza plena y confían en el próximo cuatrienio, como lo hicieron en los últimos cuatro años", dijo la FIFA en un comunicado.

Warner había difundido hace tres semanas el comentario de Valcke de que Qatar había "comprado" los derechos para la realización de la Copa del Mundo de 2022, horas después de que la comisión de ética de la FIFA suspendiera al funcionario trinitario, el cual afrontaba acusaciones de soborno.

Después se preguntó a Blatter sobre la permanencia en el cargo de Valcke debido a que conforme a los estatutos de la FIFA, sólo el presidente tiene la facultad para proponer el despido del secretario general.

"No respondo a esa pregunta", respondió Blatter durante una conferencia de prensa hostil dos días antes de su reelección del 1 de junio. "Después consideraremos ese asunto dentro de la FIFA".

Mientras la FIFA se cimbraba debido a las acusaciones de sobornos y compra de votos previo a las elecciones, Valcke emitió un comunicado con el propósito de limitar los daños potenciales que hubiera causado su correspondencia.

El funcionario francés dijo que utilizó un tono "más suave" en los correos electrónicos y explicó que se había referido al poder financiero de Qatar para cortejar apoyo y que no había implicado en irregularidad alguna a los funcionarios que promovían la candidatura.

Warner filtró el comentario después de que anunciara que azotaría a la FIFA con un "tsunami futbolístico" en momentos en que el organismo había emprendido una pesquisa contra él y el ex candidato a la presidencia de la FIFA, Mohamed bin Hammam.

Warner, que se retractó de su compromiso posterior de que difundiría un correo electrónico intercambiado con Blatter, renunció el lunes a todos sus cargos futbolísticos.

La FIFA desechó posteriormente su investigación sobre Warner, mientras insistía en que no se le ofreció a éste un acuerdo de inmunidad y se le llamaría como testigo en el caso contra bin Hammam.