El debate legislativo sobre el polémico programa E-Verify no sólo pone de manifiesto la intransigencia republicana de promover medidas llenas de fallas que no resuelven el problema de fondo, sino que supone una primera prueba de fuego para los demócratas en este nuevo Congreso sobre el papel que jugarán en la derrota o el avance del proyecto.

La versión cameral del proyecto E-Verify para nacionalizar y hacer obligatorio el programa electrónico para determinar si los nuevos contratados tienen sus documentos en regla, apenas comenzaría a debatirse próximamente en el panel Judicial cameral y ya se están lanzando advertencias.

El congresista demócrata de Illinois, Luis Gutiérrez, señaló que es importante que los demócratas evidencien liderazgo en la lucha por impedir el progreso del proyecto.

"Necesitamos hacerle claro a los demócratas y decirles que no es aceptable quedarse de lado, permitir que se haga daño y quedarse aislados, indiferentes. Nosotros queremos defensores", declaró el legislador en una teleconferencia para medios hispanos organizada por America's Voice.

En la Cámara Baja de mayoría republicana podría anticiparse que la medida no enfrente mayores escollos. El Senado tiene una mayoría demócrata reducida y existe el temor de que las presiones electorales lleven a algunos demócratas conservadores a apoyar el proyecto.

Empero, los grupos pro inmigrantes opuestos a la medida esperan que en ambas cámaras los demócratas lancen una ofensiva agresiva para tratar de frenar los proyectos según el debate saque a la luz los efectos adversos del plan sobre los trabajadores autorizados y la economía estadounidense.

En el caso del Senado, José Parra, portavoz hispano del líder de la mayoría demócrata de la Cámara Alta, Harry Reid, declaró a Univision.com que el debate sobre el E-Verify "será la mayor batalla migratoria que se libre en el Congreso de Estados Unidos".

Ciertamente es la primera en este nuevo Congreso tras el fallido intento de impulsar el proyecto DREAM Act en el ocaso del Congreso 111 en diciembre pasado.

Sin prospectos de reforma migratoria amplia, con la intensificación de medidas policiales a los niveles federal y estatal, con los republicanos al mando en la Cámara Baja y con un año electoral en puerta, no sorprende que traten de impulsarse medidas como el E-Verify.

Pero es risible que los republicanos traten de vender el proyecto como un "plan" de creación de empleos porque supuestamente los ocho millones de trabajadores indocumentados que hay en nuestra economía retornarán a sus países de origen liberando puestos para los estadounidenses. Que le pregunten a los agricultores a ver cuántos estadounidenses están ávidos por recoger frutas y legumbres en los campos agrícolas. O que le pregunten al gobernador republicano de Georgia, quien tras promulgar una ley similar a la SB1070 en su estado, ahora propone que convictos reemplacen a los trabajadores agrícolas para enfrentar la escasez de mano de obra en ese sector.

También venden el E-Verify como una medida de combate a la inmigración indocumentada aunque tenga el potencial de afectar a ciudadanos naturalizados y residentes legales por errores de los bancos de datos.

Incluso la esperanza republicana para atraer el voto latino al Partido Republicano, el senador de Florida, Marco Rubio, coauspicia la versión senatorial del E-Verify junto a conocidas figuras extremistas y anti inmigrantes como los senadores Jeff Sessions y David Vitter, de Alabama y Louisiana, respectivamente.

Los republicanos, una vez más, no pasan la prueba porque siguen con la cabeza enterrada como el avestruz sin querer solucionar el problema del que tanto se quejan ahuyentando de paso a los votantes latinos que desean soluciones realistas y sensatas.

La pregunta es qué harán los demócratas en el Congreso para evitar que avance y si cruzamos el río antes de llegar al puente, la otra pregunta es si el presidente Barack Obama promulgaría un proyecto de nacionalización y obligatoriedad del E-Verify si llega a su escritorio.

De momento se cuenta con la declaración de la Casa Blanca de que un E-Verify obligatorio sólo funcionaría en el marco de una reforma migratoria integral.

Pero por si acaso, Gutiérrez también le envió un mensaje a la Casa Blanca.

"Debemos trazar la línea y exigir a nuestros amigos en el Senado que se paren junto a nosotros en la Cámara y exigir a nuestro presidente que tenga la valentía de vetar este proyecto ley de E-Verify mandatorio de Lamar Smith", si fuera aprobado en el Congreso, claro está.

"Los asesores hispanos del presidente tienen que hacerle entender que firmar una propuesta como ésta antes de las elecciones de 2012 no es aceptable para la comunidad latina", concluyó Gutiérrez.

Ya veremos.

Maribel Hastings es asesora ejecutiva y analista de America's Voice

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