Con el voto de confianza a su favor, el primer ministro de Grecia ahora debe consolidar el apoyo para un nuevo plan de austeridad que necesita ser aprobado por el parlamento.

George Papandreou requiere de un recorte al presupuesto de 28.000 millones de euros (40.240 millones de dólares), nuevos impuestos y un plan para privatizar cuentas públicas por un valor de 50.000 millones de euros (72.000 millones de dólares) para finales de mes para que el endeudado país pueda obtener un préstamo por 12.000 millones de dólares y así evitar un desastroso impago a mediados de julio.

Los 155 legisladores del Partido Socialista de Papandreou votaron a favor de respaldar a su líder en el Parlamento de 300 escaños. Pero el primer ministro necesita convencer a muchos para que apoyen unas medidas que han sido criticadas públicamente.

Papandreou planeaba reunirse con los legisladores este miércoles por la tarde.