Simpatizantes del régimen del presidente Bashar Assad y manifestantes que exigen su renuncia chocaron el martes en tres ciudades sirias, y las fuerzas de seguridad abrieron fuego, matando al menos a siete personas, entre ellas un adolescente, informaron activistas.

Los nuevos hechos de violencia ocurrieron mientras el gobierno intenta contrarrestar con movilizaciones masivas una rebelión popular que ha durado tres meses y en la que opositores demandan cambios democráticos.

Los Comités Locales de Coordinación, que dan seguimiento al movimiento de protestas en Siria, dijeron que un niño de 13 años de edad fue muerto cuando las fuerzas de seguridad abrieron fuego contra los manifestantes antigubernamentales en la plaza principal de la central ciudad de Hama.

Otras tres personas murieron en la ciudad de Homs, en el centro del país, y tres en el distrito de Mayadin de la ciudad oriental de Deir el Zour, durante las manifestaciones a favor y en contra del régimen.

Ambos bandos se han enfrentado antes, pero el derramamiento de sangre del martes parecía ser el peor registrado hasta ahora en ese tipo de violencia.

"Hoy estamos viendo una escalada por parte de las autoridades", dijo Omar Idilbi, portavoz de los Comités. "Están enviando matones que simpatizan con el gobierno, junto con las fuerzas de seguridad, para atacar a los manifestantes", agregó.

El régimen movilizó decenas de miles de personas para que el martes ondearan banderas y portaran retratos de Assad en diversas ciudades importantes. El día anterior, Assad presentó un plan vago de reformas políticas, en un discurso que rechazó la oposición, cuyos manifestantes salieron de inmediato a las calles en las que gritaron "¡mentiroso!".

Assad no ha mostrado señales de que esté dispuesto a poner fin al dominio político que su familia ha ejercido desde hace mucho tiempo en Siria y que es una de las principales demandas de la oposición.

Un testigo dijo en Homs a The Associated Press que el martes hubo una manifestación en la ciudad a favor de Assad, de unos 10.000 participantes. "Nadie los conoce, son extraños en la ciudad, preguntaban direcciones", apuntó.

Después, manifestantes antigubernamentales se presentaron en vecindarios de Homs, hubo disparos y varias personas murieron y seis resultaron heridas, dijo.

La oposición considera que más de 1.400 sirios han muerto y 10.000 están detenidos después de que Assad ordenara a sus fuerzas militares y de seguridad que aplastaran el movimiento de protestas que dio inicio en marzo.

"Las fuerzas de seguridad arrestaron a los heridos. Pisaron a los heridos cuando éstos estaban en el suelo y los arrestaron", dijo el informante, que solicitó el anonimato por temor a represalias. Continuaron los disparos de armas de fuego, agregó.

Decenas de miles de sirios participaban el martes en manifestaciones ruidosas a favor del gobierno. Los manifestantes gritaban "¡El pueblo quiere a Bashar Assad" mientras soltaban globos negros, blancos y rojos, los colores de la bandera siria.

La movilización mayor al parecer tenía lugar en Damasco, pero la televisión estatal siria mostró imágenes de manifestaciones similares en las ciudades Aleppo y Latakia, en el norte, Hasaka en el nordeste, y Dará en el sureste.

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Zeina Karam tiene su cuenta en Twitter en http://twitter.com/zkaram