Un jerarca de la iglesia Católica afirmó el martes que miembros de bandas de narcotraficantes le han buscado desde inicios de año para conseguir su entrega en bloque a las autoridades y obtener beneficios legales, como la posibilidad de evitar una extradición a Estados Unidos.

Monseñor Julio César Vidal, arzobispo de la ciudad de Montería, en el noroeste del país, aseguró a la radio Caracol que desde febrero y de forma recurrente jefes y mandos medios de grupos de narcos le han contactado con cartas afirmando que desean entregarse, así como revelar rutas de salida de drogas, entregar armas y ubicar cultivos ilegales.

Declinó dar los nombres de esos presuntos narcos.

Monseñor Vidal explicó que si se tratara de la entrega de una sola persona, bastaría con que ella se presentará ante una oficina de la Fiscalía General o cualquier otra autoridad.

Pero que el asunto era que "ellos no son ni uno, ni 100, ni 500, ni 1.000; ellos son como más de 5.000 personas en todo el país" y que se requiere de una "logística mínima" para esa entrega de tantas personas.

El presidente Juan Manuel Santos ha dicho que su gobierno no negociará con criminales comunes, pero que las entregas unilaterales son bienvenidas y que serán los tribunales los que decidan el tratamiento que reciba cada una de esas personas que se presente voluntariamente.

Sin embargo, el mandatario no ha mencionado la posibilidad de que esas entregas voluntarias sean en grandes grupos y cuál sería la posición de su gobierno.

Ante una consulta sobre las razones por las cuales los presuntos narcos desearían entregarse, monseñor Vidal indicó que buscan "esos beneficios que da la ley. Es diferente cuando se captura (a una persona)...la misma ley considera una rebaja de penas...y creo que ellos están apuntándole a eso".

"Yo en ningún momento he manifestado que ellos piden una mesa de negociación... ellos piden que el gobierno les abra un espacio para el sometimiento, para mirar la logística del sometimiento", aseguró.

En esas comunicaciones, aseguró el religioso, los mafiosos piden "que se les respete sus derecho de entrega...ellos quieren que haya quién responda por sus vidas".

La Policía Nacional afirma que existen al menos tres grandes bandas de narcotraficantes en Colombia y que son dirigidas por Maximiliano Bonilla Orozco, alias Valenciano, jefe de la banda de Los Paisas y que surgió de una fractura de la Oficina de Envigado, un grupo que data de la época de Pablo Escobar, jefe del cartel de Medellín y abatido por la policía en diciembre de 1993.

También están Daniel Barrera, alias el Loco Barrera y Luis Enrique Calle Serna y Javier Calle Serna, alias Comba o los hermano Comba, según la policía.

Agentes antinarcóticos han dicho que esos grupos tendrían al menos entre 1.000 y 3.000 miembros armados y que tiene alianzas, como en el caso de los hermanos Comba, con el cartel de drogas mexicano de Sinaloa, pero también con grupos guerrilleros locales.