Estados Unidos y Japón anunciaron el martes que seguirán adelante con su meta de reubicar una costosa base aérea de la Armada estadounidense en Japón, pero ampliaron el plazo en medio de la oposición en ambos países a los planes.

Era ampliamente anticipado el aplazamiento del traslado de la Base Aérea Naval Futenma, en la isla meridional japonesa de Okinawa. El gobierno de Japón no ha podido recabar el apoyo de los residentes de la zona, aunque los planes buscan reducir la presencia militar de Estados Unidos en la isla, que alberga a más de la mitad de los 47.000 soldados estadounidenses en Japón.

Un comunicado conjunto dijo que el traslado se completará en la "fecha más temprana posible" después de 2014, el plazo original.

El anuncio fue hecho después de conversaciones de seguridad entre la secretaria estadounidense de Estado, Hillary Rodham Clinton; el secretario norteamericano de la Defensa, Robert Gates; el ministro de Asuntos Exteriores de Japón, Takeaki Matsumoto; y el ministro de Defensa de Japón, Toshimi Kitazawa.

Las conversaciones también abordaron el programa nuclear de Corea del Norte, la seguridad en Afganistán, y la cooperación en tecnología de defensa antimisiles.

Ambos países confirmaron los planes, bosquejados en un acuerdo alcanzado en 2006, para trasladar las operaciones aéreas de la Armada estadounidense a una parte menos poblada de Okinawa, donde sería construido un nuevo aeródromo. Unos 8.000 infantes de Marina serían también desplazados a la isla de Guam, un territorio estadounidense en el Pacífico.