El primer ministro italiano obtuvo el martes un voto de confianza, en su primera prueba en el parlamento después de dos reveses electorales severos y las demandas de su aliado de coalición de que Italia se retire de la campaña militar en Libia.

Las fuerzas de Silvio Berlusconi lograron por 317-293 la aprobación de una ley sobre desarrollo en la Cámara de Diputados y quizá consigan una votación similar en el Senado.

Los aliados del gobernante vislumbraban la victoria de Berlusconi, pero persiste la posibilidad de un posterior enfrenamiento en otros asuntos, entre ellos Libia.

Las fuerzas de Berlusconi sufrieron en mayo descalabros en los comicios locales de mayo y el electorado rechazó la semana pasada en referendo las iniciativas que aprobó el gobierno para restablecer la energía nuclear, privatizar el suministro de agua y ayudarle al gobernante a evitar los diversos juicios que afronta.

Además, la principal aliada de Berlusconi, la Liga del Norte que pugna por la autonomía, insiste en que Italia ponga fin a su participación en la campaña de la OTAN en Libia, con el argumento de que la acción bélica sólo enviará más refugiados a este país.

El partido también demanda como premio a la continuidad de su apoyo que Berlusconi reubice varios ministerios y los traslade de Roma al norte.

Según versiones de prensa, Berlusconi aceptó que los ministerios tengan oficinas de representación en el norte, donde se congregan las bases de la Liga del Norte.

El primer ministro tiene previsto pronunciar un discurso el martes por la noche en el Senado sobre el estado de su gobierno, y hará lo mismo el miércoles en la Cámara de Diputados.