El huracán Beatriz se abatió con lluvias torrenciales y fuertes ráfagas de viento contra los balnearios playeros de México la madrugada del martes sobre las costas del Pacífico, inundando calles y obligando a turistas a encerrarse en los hoteles.

Las autoridades cerraron los populares puertos turísticos de Acapulco, Manzanillo y Zihuatanejo ante el inminente paso del fenómeno e instaron a los dueños de los hoteles que avisaran a los turistas que no salieran a las playas.

La noche del lunes un turista fue herido por un árbol que cayó en Acapulco.

El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos indicó que Beatriz se fortaleció la madrugada del martes con vientos sostenidos de 150 kilómetros por hora (90 mph) y se prevé que se aproximará hacia la costa suroccidental de México. Sin embargo, se espera que el huracán se aleje de las costas para la noche del martes.

El gobierno mexicano emitió una alerta de huracán para las regiones cercanas al puerto balneario de Manzanillo. Otras advertencias fueron emitidas desde el balneario de Zihuatanejo y hacia el noroeste hasta Cabo Corrientes.

Beatriz se encuentra a 20 kilómetros (15 millas) al sur de Manzanillo y avanza la madrugada del martes hacia el norte-noroeste con una velocidad de 19 kph (12 mph).

Se espera que Beatriz derrme entre 15 y 30 centímetros (seis a 12 pulgadas) de lluvia en toda la costa sudoccidental de México,lo que podrían generar algunas inundaciones repentinas peligrosas y deslizamientos de lodo.

También se prevén inundaciones en las costas y fuerte oleaje en las zonas de advertencia de huracán.

Una lluvia ligera caía en Manzanillo la noche del lunes, pero los habitantes del lugar continuaron con sus tareas habituales, esperaban autobuses y se desplazaban a sus centros de trabajo.

Se calcula que el vórtice de la tormenta pasaría a una distancia de 60 kilómetros (37 millas) del balneario el martes.

Las autoridades de Manzanillo cerraron el puerto a embarcaciones menores. Más hacia al sur, en la costa de Zihuatanejo, autoridades de protección civil ordenaron al puerto cerrar completamente y abrir cinco albergues en caso de inundaciones y avalanchas de lodo.

"Hay mucho viento", dijo Carmen Lopez, una turista mexicana de 40 años que visitaba Manzanillo con 15 familiares de Guadalajara. "No sé, tengo miedo... (parece que) nos quedaremos en el hotel por las vacaciones."

Una familia de Concord, California, llegó el lunes a Manzanillo con motivo de vacaciones, pero no estaba preocupada por el huracán inminente. "Mucha gente está diciendo que no es cierto", dijo Sandra Esquivias, de 15 años.

En la costa de Zihuatanejo, el hotel Las Olas recomendó a sus huéspedes que permanecieran en sus habitaciones si era posible, dijo la recepcionista Dulce Miranda.

__

Los reporteros de The Associated Press, Sergio Flores, desde Acapulco, y Jonathan M. Katz, desde ciudad de México, contribuyeron a este despacho.