El presidente Evo Morales invitará al mandatario electo de Perú, Ollanta Humala, a participar el martes en la madrugada de un ritual aymara en Bolivia en honor del Año Nuevo Andino, se informó el lunes oficialmente.

Humala llegará pasada la medianoche del lunes a Bolivia en la segunda gira por países de la región para hablar con Morales de proyectos de integración cultural y comercial, según anticipó el líder peruano en Lima.

La cancillería boliviana envió una nota de invitación para la ceremonia ritual en la localidad arqueológica de Tiwanacu a 70 kilómetros al oeste de La Paz donde estará Morales junto a chamanes aymaras, informó el ministro de Comunicación, Iván Canelas.

Canelas dijo que no ha habido aún confirmación de Humala a la invitación cursada el lunes.

El presidente electo de Perú se entrevistará con Morales a media mañana del martes y después compartirán un almuerzo en un hotel de La Paz. En la tarde regresará a Lima.

El 21 de junio coincide con el solsticio del invierno en el hemisferio sur. Los aymaras celebrarán el inicio del año 5519, que es el resultado de la suma de los 519 años desde la llegada de Cristobal Colón a América y los 5.000 años previos de existencia de la nación aymara a la que pertenece Morales. Los aymaras viven en Bolivia, sur de Perú y norte de Chile.

Los chamanes atizan hogueras, danzan y ofrecen ofrendas a la Pachamama (Madre Tierra) y al Tata Inti (Dios Sol) toda la noche y esperan que los primeros rayos solares que vienen cargados de energía telúrica ingresen por la "puerta del sol", monumento de piedra de los tiwanacotas, un pueblo anterior a los incas.

Para los aymaras la fecha también marca un nuevo ciclo agrícola en la región andina.

Morales, primer indígena que gobierna Bolivia, declaró hace un año feriado nacional a la fecha como parte de la recuperación de valores culturales de los indígenas.

La Constitución impulsada por él, reconoce a 35 etnias, entre las más importantes están los quechuas, aymaras y guaraníes.

El lunes Morales presidió un rito frente a la casa de gobierno, posesionó a autoridades indígenas de sus comunidades y compartió una comida colectiva servida sobre manteles en el piso consistente en papa, queso, oca, haba y otros productos del altiplano.

"Sin la unidad de ustedes quien sabe todavía hubiéramos enfrentado discriminaciones que hemos soportado por años", dijo a los nuevos dirigentes indígenas.