El ex presidente autocrático de Túnez, cuyo derrocamiento desató una serie de revueltas en el mundo árabe, será juzgado el lunes en ausencia en lo que parece será una larga cadena de maniobras legales cinco meses después de que se marchó al exilio.

La Corte Criminal de Túnez analizará dos casos aislados por corrupción, lavado de dinero y narcotráfico contra el ex presidente Zine El Abidine Ben Alí. Esto ocurre después de que se hallara un alijo de 27 millones de dólares entre joyas y dinero en efectivo, además de drogas y armas de fuego en dos palacios a las afueras de la ciudad de Túnez después de que huyó a Arabia Saudí el 14 de enero.

Ben Alí, de 74 años, negó rotundamente las acusaciones en un comunicado que leyó su abogado francés y señaló que el caso "era una vergonzosa careta de justicia de los victoriosos".

Un total de cinco defensores públicos fueron asignados a Ben Alí y a su esposa, Leila Trabelsi, quien es mencionada en uno de los dos casos que serán juzgados a partir del lunes. La ley tunecina prohibe que un abogado extranjero defienda a un cliente en ausencia, indicaron fuentes judiciales, lo que significa que el abogado francés Jean-Yves Le Borgne no participará en la audiencia.

Arabia Saudí no ha respondido a un pedido de extradición y algunos tunecinos mostraron su molestia porque el ex mandatario no estará presente en su proceso judicial. Se podría dar un veredicto el mismo lunes.

Ben Alí y su esposa son acusados por el hallazgo de un alijo de joyas valiosas y de dinero en efectivo tanto tunecino como en moneda extranjera en su palacio al norte de Túnez. Imágenes del cargamento exhibidos en la televisión tras el hallazgo sacudió a los tunecinos.

El segundo caso se basa en la incautación de un cargamento de armas y drogas que fueron halladas en el palacio presidencial en Cartago durante un registro ordenado por la comisión para el combate de abuso del poder que fue creada después de la huida de Ben Alí y enfrenta cargos por posesión y tráfico de drogas, posesión de armas y municiones y el no haber declarado la posesión de obras arqueológicas que también fueron halladas en el palacio.

Si es hallado culpable, Ben Alí enfrenta hasta 20 años de cárcel por cada acusación.