El gobernante Partido Socialista Obrero Español (PSOE) está a punto de perder poder en uno de sus feudos históricos y quedarse prácticamente sin poder autonómico en España tras la derrota sufrida en las elecciones locales de hace un mes.

El PSOE gobernó la región suroeste de Extremadura durante 28 años, pero en los comicios del pasado 22 de mayo, el conservador Partido Popular (PP) ganó holgadamente y se quedó a un solo escaño de la mayoría absoluta.

Los socialistas tenían la oportunidad de conservar el poder pactando con la coalición Izquierda Unida, liderada por el Partido Comunista, que el domingo descartó aliarse con el PSOE y dejó vía libre al PP para hacerse con Extremadura.

Con esta decisión, el partido del presidente José Luis Rodríguez Zapatero certificó su peor derrota histórica, perdiendo en las 13 autonomías en las que se celebraron elecciones en mayo.

De las 17 comunidades autonómas en las que se divide España, el PSOE sólo conserva los gobiernos de Andalucía y el País Vasco. Las encuestas otorgan una amplísima ventaja al PP de cara a las elecciones generales previstas para marzo de 2012, en las que Rodríguez Zapatero no se postulará a un tercer mandato.