El OIEA lanzó hoy un plan para mejorar la seguridad nuclear en el mundo, incluyendo inspecciones aleatorias en las 440 plantas atómicas en funcionamiento, en un intento de mejorar su seguridad tras el accidente de Fukushima (Japón) en marzo pasado.

En la apertura de una conferencia ministerial sobre seguridad nuclear, el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Yukiya Amano, presentó en Viena una batería de medidas aplicables sin necesidad de enmendar las convenciones internacionales existentes o los estatutos de esta entidad.

La propuesta de Amano prevé que, para empezar, un 10 por ciento de las 440 plantas nucleares en funcionamiento sean inspeccionadas por expertos del OIEA en un período de tres años.

"Saber que cualquier planta puede ser objeto de una revisión les daría a los operadores un incentivo adicional para aplicar los más elevados niveles de seguridad (atómica)", dijo en su discurso ante los delegados de más cien países reunidos en la capital austríaca.

Fuentes cercanas al organismo explicaron a Efe en Viena que para ello no es necesario que un número determinado de países acceda a estos controles, sino que éstos sean acordados entre el organismo y cada país.

En todo caso, el objetivo de Amano es lanzar este proceso en los próximos meses para responder así a la falta de confianza pública en la seguridad nuclear tras el accidente en la planta nuclear nipona de Fukushima.

"No puedo esperar años. Necesito movilizar los recursos limitados (del organismo), por eso me centro en medidas prácticas", dijo el director general en una rueda de prensa.

Otra medida propuestas es evaluar los riesgos para todas las plantas nucleares del mundo según una metodología común y centrada en cómo responderían las instalaciones a riesgos naturales extremos, como terremotos, tsunamis o inundaciones.

Además, Amano propone ampliar el papel del organismo que dirige en caso de accidentes, para no limitarse a distribuir información que le llega del país afectado, tal y como sucedió en el caso de Fukushima.

En el futuro, el OIEA debería poder hacer análisis sobre posibles escenarios hipotéticos de cómo se desarrolla una crisis nuclear y el impacto radiológico asociado a ella.

Por otra parte, reconoció que el organismo internacional necesitará más fondos para poder hacer frente a la creciente demanda de controles, no sólo de seguridad nuclear sino también de desarme.

En ese contexto, recordó que muchos países están pasando por un momento financiero complicado, por lo que mencionó vías alternativas de financiación, como aportaciones del sector privado, incluyendo las operadoras de plantas nucleares.

La conferencia ministerial, a la que ha acudido una treintena de ministros y secretarios de estado, aparte de expertos de todo el mundo, adoptará hoy mismo un declaración en la que los 151 países del OIEA se comprometen a fomentar la seguridad nuclear.

El documento insiste en la necesidad de "mejorar la alerta ante emergencias nacionales, regionales e internacionales, y la respuesta a accidentes nucleares".

Eso debe incluir, "la creación de la capacidad de acción rápida y el desarrollo de capacitaciones para la gestión de crisis a niveles regionales e internacionales".

Según Amano, la declaración será el "punto de partida" para el fortalecimiento de las medidas de seguridad nuclear en el planeta.

Tradicionalmente, son los reguladores nacionales los encargados de supervisar e implementar los estándares de seguridad nuclear.

Sin embargo, Fukushima ha demostrado que "una revisión adicional del OIEA es esencial", afirmó Amano, quien precisó que por ahora no ha recibido ninguna opinión negativa a su iniciativa.

El primero en responder hoy fue el ministro de Medio Ambiente del Reino Unido, Chris Huhne, quien dijo en Viena que las inspecciones propuestas servirán para "tener los mejores estándares posibles".

En rueda de prensa, Huhne explicó que se trata de un proceso de revisión mutua utilizado también por las principales universidades del mundo, que mejora así el contenido de sus trabajos académicos.

"No se puede eliminar el riesgo de forma completa, pero podemos embarcarnos en un proceso de mejora continua", dijo Huhne.

Los delegados reunidos en Viena analizarán en los próximos cinco días las medidas a tomar para reforzar el régimen internacional de seguridad nuclear, que se basa en estándares voluntarios del OIEA.

"La aplicación de normas de seguridad es clave porque los mejores estándares de seguridad son inútiles si no son aplicados correctamente", advirtió el jefe del OIEA.