La Corte Suprema federal bloqueó el lunes una demanda masiva por presunta discriminación sexual contra Wal-Mart interpuesta por mujeres que laboran en la cadena de tiendas, un fallo que dificultará las demandas colectivas contra empresas grandes.

Los magistrados fallaron por unanimidad que la demanda contra Wal-Mart Stores Inc. no puede proceder como acción colectiva en su forma actual, en una decisión que revirtió un fallo de la Corte Federal de Apelaciones del Noveno Circuito en San Francisco.

En una votación de 5-4, la corte dijo que eran demasiadas mujeres en demasiados puestos como para agruparlas a todas en una sola demanda.

La demanda podría haber abarcado a 1,6 millones de mujeres y si prosperaba Wal-Mart habría tenido que pagar indemnizaciones por miles de millones de dólares.

Ahora, las mujeres que la presentaron podrán solicitar sus reclamos de manera independiente, con mucho menores indemnizaciones en juego y menos presión para Wal-Mart.

La mayoría de los magistrados coincidió con el argumento de Wal-Mart de que es injusto verse obligado a defender el trato a las empleadas sin tomar en cuenta el trabajo que ejecutan o dónde lo desempeñan.

La opinión del magistrado Antonin Scalia, en nombre de la mayoría conservadora de la corte, señaló que es necesario que haya elementos comunes que vinculen a "literalmente millones de decisiones de empleo a la vez".

Sin embargo, aseguró Scalia, "ese aspecto está totalmente ausente" en la demanda contra Wal-Mart, la empresa privada que contrata el mayor número de personas en el país.

La magistrada Ruth Bader Gingsburg, que redactó la postura de los cuatro magistrados liberales, dijo que había aspectos más que suficientes que unificaban los reclamos.

"La delegación que hace Wal-Mart para que los salarios y los ascensos sean asignados a discreción es una política uniforme en todas las tiendas", dijo Ginsburg.

Diversas empresas expresaron su apoyo a Wal-Mart, mientras que grupos por los derechos civiles, feministas y de consumidores hicieron lo propio en favor de las demandantes.

Ambos bandos habían descrito al caso como trascendental en extremo. El sector empresarial dijo que un fallo a favor de las mujeres habría propiciado un aluvión de demandas colectivas basadas en pruebas vagas.

Los simpatizantes de las mujeres habían expresado temor de que una decisión a favor de Wal-Mart despojara de un arma valiosa a las acciones en favor de la lucha contra todo tipo de discriminación.