Después de ganar cuatro de los cinco últimos torneos de Grand Slam y diez en total, a Rafael Nadal le preguntaron en vísperas del comienzo de Wimbledon cuánto tardaría en alcanzar el récord de Roger Federer de 16.

"¿Si estoy cerca?", se preguntó el Nadal. "No. Estoy muy lejos. Seis es mucho".

Quizás sea así. Pero el tenista español de 25 años luce como alguien que bien puede alcanzar, o superar, la cuenta final que deje Federer. Siempre y cuando otros dos tenistas no se interpongan, claro está.

Durante años, Federer y Nadal eran los candidatos a vencer los torneos grandes. En estos días, se les han sumado en la cumbre dos tenistas de 24 años, Novak Djokovic y Andy Murray.

Los "Cuatro grandes" acapararon las semifinales en el Abierto de Francia hace dos semanas, y muchos creen que podrían hacer lo propio en Wimbledon, que comienza mañana con Nadal como el campeón vigente.

"Quizás sea un poco diferente que en el pasado, cuando a lo mejor uno de los cuatro de arriba no se sentía tan cómodo sobre césped", comentó Federer, seis veces ganador en Wimbledon. "Pero este año parece que los cuatro estamos cómodos, lo que es bueno".

Nadal se ganó el mote del "Rey de la arcilla" por su excelencia en las canchas de esa superficie, particularmente en Roland Garros, donde el 5 de junio venció a Federer para conquistar su sexto campeonato allí. Ahora Nadal busca un tercer título en el césped del All England Club, donde no ha perdido ante nadie más que Federer desde el 2005.

"Me encanta jugar en césped. Me encanta jugar en este sitio fabuloso", comentó Nadal. "Al comienzo de mi carrera todos hablaba que con mi estilo de juego siempre me resultaría difícil jugar bien aquí. Pero trabajé mucho y puse lo mejor de mí en cada práctica".

Como campeón vigente, Nadal jugará el primer encuentro en la Cancha Central en el primer día el lunes, contra el estadounidense Michael Russell.

Federer, tercer preclasificado este año, empezará el martes contra Mijail Kikushkin de Kazajistán.

Y Djokovic, segundo cabeza de serie, cuya racha de 43 victorias se cortó en París precisamente ante Federer, empezará también el martes. Murray, número 4, partirá el lunes.

Entre las mujeres, la atención se centra en las hermanas Serena y Venus Williams, ganadoras de nueve de las últimas once ediciones de Wimbledon.

Para Serena, será su primer torneo de Grand Slam — y recién segundo certamen — desde que ganó un segundo título consecutivo aquí en julio del 2010. Su ausencia de casi un año se debió a una serie de problemas de salud, incluso dos operaciones en un pie y coágulos sanguíneos en los pulmones, que según dijo la dejaron deprimida. Venus, por su parte, estuvo inactiva por una lesión en la cadera entre enero y junio.

"Me siento como si hubiésemos transitado un camino similar juntas. El suyo no fue tan arduo ni largo como el mío, pero sé lo que ha sentido ella al regresar", dijo Serena cuando hizo su debut del año en el torneo preparatorio de Eastbourne esta semana. "Hemos estado disfrutando de estar y practicar juntas y al ver que ella está jugando tan bien, me dije 'tengo que mejorar'''.