La policía brasileña ingresó el domingo a una favela dominada por narcotraficantes como parte de la campaña para restaurar el orden en las proximidades del estadio Maracaná antes del Mundial de fútbol Brasil 2014 y las Olimpiadas de Río 2016.

Fotógrafos y camarógrafos de The Associated Press presenciaron el ingreso de centenares de policías y efectivos militares al barrio de Mangueira con apoyo de helicópteros y vehículos blindados.

La policía asumió el control de la favela sin tener que disparar, dijo en una conferencia de prensa televisada el director de seguridad pública del estado de Río de Janeiro, José Beltrame.

Las fuerzas de seguridad han ocupado y restablecido el orden en otros 17 barrios pobres de la ciudad.

El Maracaná será escenario de la final de la Copa Mundial y de las ceremonias de inauguración y clausura de los Juegos Olímpicos.