La justicia liberó el domingo a 14 militares bolivianos armados que ingresaron ilegalmente a Chile, al no conseguir testigos que respaldaran la acusación de robo con intimidación, informó el fiscal de Tarapacá, Manuel Guerra.

En Bolivia la ministra de Defensa del vecino país, Cecilia Chacón, dijo a la prensa que el gobierno enviará un avión para recoger al oficial, un sargento y 12 soldados, apresados la madrugada del viernes.

"Si hubiese habido reconocimiento positivo...no les quepa duda que nosotros los habríamos formalizado", dijo Guerra, dependiente de la Fiscalía Nacional, organismo autónomo del ejecutivo.

El fiscal desestimó la petición de Chacón de devolver las armas de los militares.

Guerra habló al término de una sesión en el juzgado de Pozo Almonte, donde la fiscalía se desistió de formalizarlos por robo con intimidación — que habría implicado la detención del grupo — porque los cinco denunciantes de la sustracción de sus vehículos no reconocieron a los soldados.

El fiscal tampoco abrió una investigación por porte ilegal de armas y receptación de vehículos robados porque la pena de esos delitos es baja y habrían quedado en libertad provisoria.

Inicialmente, antes de que se supiera de la intención del gobierno del presidente Evo Morales de enviar un avión a recoger a sus soldados, el grupo sería puesto en la frontera.

Los soldados fueron arrestados la madrugada del viernes en territorio de Chile, a bordo de dos camionetas con patente chilena, con fusiles y pistolas, lo que derivó en una protesta formal ante Bolivia y en una citación del cónsul boliviano a la Cancillería.

El cónsul boliviano en Iquique, Raúl Ruiz, defendió a los soldados y acusó a los cinco denunciantes. "Vamos a investigarlos y a demostrar que ellos efectivamente son personas que se dedican al contrabando de vehículos".

Los civiles bolivianos acusaron a los soldados tras enterarse de su detención.

El vicepresidente boliviano Alvaro García dijo en la víspera que Bolivia ofrecerá "las disculpas del caso", si se confirma la incursión de los soldados armados a bordo de las camionetas con placas chilenas.

El incidente se registra en momentos en que las relaciones bilaterales volvieron a tensionarse, desde marzo, cuando el presidente boliviano Evo Morales advirtió que llevará a Chile ante la Corte Internacional de Justicia, CIJ, por su demanda de acceso soberano al océano Pacífico.

Bolivia lamentó el "incidente", según un comunicado del Ministerio de Defensa, que también pidió la devolución del armamento, a lo que el fiscal Guerra se negó.

"Las armas están incautadas y quedan en poder de la autoridad chilena. No podemos permitir la devolución si con ellas se cometió el delito de tenencia ilegal", afirmó el fiscal regional.

Las relaciones bilaterales oscilan entre altos y bajos por la demanda histórica de Bolivia de recuperar su acceso al mar, que perdió en una guerra con Chile en 1879.