Elena Bonner, una defensora rusa de derechos humanos y viuda del premio Nobel de la Paz Andrei Sajarov, falleció el sábado, informó su hija a primera hora del domingo. Tenía 88 años.

Bonner murió a causa de una falla cardiaca el sábado por la tarde en su hogar en Boston, de acuerdo con su hija Tatiana Yankelevich. Agregó que su madre había estado hospitalizada desde el 21 de febrero.

La activista se volvió famosa al casarse con Sajarov, el principal disidente de la antigua Unión Soviética, pero forjó su propia reputación como una incansable defensora de los derechos humanos frente a la incesante hostilidad de las autoridades soviéticas.

El estrecho departamento de tres habitaciones del matrimonio en Moscú fue la sede no oficial del movimiento disidente soviético en la década de 1970 y de nueva cuenta a finales de la década de 1980 después de que Bonner y Sajarov regresaron de un exilio en Gorky.

La pareja sufrió el acoso constante y los círculos oficiales soviéticos efectuaban frecuentemente ataques personales y mordaces contra Bonner, a quien acusaban de ser una agente extranjera que acosaba a su esposo, padre de la bomba atómica soviética, para que se volviera en contra de su país.

"Espero vivir mi vida hasta el final digna de la cultura rusa en la que he vivido, de las nacionalidades judía y armenia, y estoy orgullosa de que la mía haya sido una vida tan difícil y de haber tenido la feliz suerte de ser esposa y amiga del académico Andrei Sajarov", escribió Bonner en su autobiografía.