El papa Benedicto XVI dijo el domingo que los refugiados merecen una acogida digna en los países que los reciban hasta que puedan regresar a sus lugares de origen de manera libre y segura.

Con motivo del Día Mundial del Refugiado, que se celebra el lunes, el pontífice exhortó a los gobernantes a que "garanticen una bienvenida y condiciones de vida dignas" a las personas que lleguen de otras naciones.

El Papa hizo sus comentarios durante una visita a San Marino, una república pequeña de unos 30.000 habitantes enclavada en Italia y ubicada cerca de la ciudad de Rimini en el Adriático.

Poco más de 20.000 emigrantes de Túnez y Libia han huido a Italia de la agitación política en el norte del Africa.

El gobierno italiano de centro-derecha ha concertado nuevos convenios con Túnez y Libia a fin de repatriar a quienes no reúnan los requisitos para que se les considere refugiados.