Más de 100 influyentes clérigos y líderes tribales yemeníes pidieron elecciones presidenciales en Yemen.

La petición, obtenida el sábado, exige la destitución del presidente Alí Abdalá Salé y la convocatoria a nuevos comicios en un plazo de 60 días. Salé está sometido a tratamiento médico tras haber sido herido en un ataque a su palacio a principios de mes.

Un funcionario del partido gobernante dijo el viernes que el mandatario piensa regresar a Yemen dentro de unos días, pero clérigos y líderes tribales sostienen que no está en condiciones de reanudar sus labores en el cargo.

"El presidente Salé no es capaz de cumplir con sus responsabilidades. Debe renunciar", señaló el comunicado.

Entre los signatarios de la petición figura el líder espiritual del partido islamista yemení, quien ha apoyado las protestas contra Salé desde el inicio.

Entre otros que han abandonado al líder yemení se encuentran comandantes militares de alto rango, jefes tribales poderosos y miembros del partido gobernante de Salé. Muchos se pasaron al movimiento opositor debido a los atroces asesinatos de manifestantes.

La crisis yemení comenzó cuando manifestantes inspirados en las insurrecciones en Egipto y Túnez tomaron las calles a inicios de febrero. El movimiento mayormente pacífico cedió el paso a combates en las calles cuando milicias tribales tomaron las armas a finales de mayo.

Además, milicianos islámicos envalentonados han aprovechado el creciente desorden para tomar el control de poblados del sur de Yemen, lo que ha agravado los temores de que la rama de al-Qaida en el país pudiera terminar con más espacio para operar libremente.

Salé, en el poder desde hace casi 33 años, se niega a renunciar pese a las protestas.