Corea del Sur rechazó el viernes la exigencia de Corea del Norte para el regreso inmediato de nueve personas que desertaron en un barco el fin de semana, pese a las advertencias de Pyongyang de que podrían empeorar sus relaciones, de antemano tensas.

El gobierno de Seúl dijo que las nueve personas que el sábado cruzaron la disputada frontera marítima occidental a bordo de dos pequeñas embarcaciones quieren establecerse en Surcorea. Corea del Norte exigió el jueves su repatriación y advirtió a Seúl que, de lo contrario, las relaciones entre los países divididos podría empeorar.

La Cruz Roja de Corea del Sur envió un mensaje a Norcorea el viernes en el que decía que "todas las nueve personas desean desertar por lo que manejaremos este caso en concordancia con su libre albedrío", según el Ministerio de Unificación de Seúl.

Se espera que el rechazo empeore las relaciones ya tensas entre las dos Coreas, que técnicamente siguen en guerra porque la Guerra de Corea que las enfrentó entre 1950 y 1953 terminó con un armisticio, no con un tratado de paz.

A principios de este año, Corea del Norte respondió airadamente cuando cuatro de sus 31 ciudadanos que se encontraban en un barco que flotaba en las aguas de Corea del Sur se negaron a regresar a casa. Norcorea dijo que los cuatro fueron retenidos contra su voluntad.

Más de 21.000 norcoreanos han desertado a Corea del Sur desde la Guerra de Corea, en gran parte debido a la opresión política y dificultades económicas, según información del Gobierno surcoreano.