Los gobiernos centroamericanos tienen grandes esperanzas de que podrán obtener la cooperación financiera y técnica necesaria para llevar a cabo un plan de seguridad regional durante la conferencia de donantes prevista la semana próxima en Guatemala, dijo el viernes el canciller salvadoreño.

Hugo Martínez dijo que la expectativa no se limita a la recaudación de fondos, porque varios países han expresado su disposición a no aportar dinero sino cooperación técnica en áreas como prevención del delito o rehabilitación de reclusos.

"Queremos que cada país coopere de acuerdo a su posibilidad y áreas prioritarias", dijo Martínez al dictar una conferencia. "Vemos esta cooperación complementaria a nuestros propios esfuerzos. Por eso nos planteamos qué aportaciones adicionales hará cada país", agregó.

Los gobiernos centroamericanos calculan que una estrategia regional de seguridad efectiva costaría 900 millones de dólares y decidieron convocar una conferencia de donantes la semana próxima para recaudar los fondos que manejaría el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) a través de un fideicomiso. Estados Unidos se ha comprometido a aportar 300 millones de dólares. La secretaria de Estado Hillary Clinton confirmó su asistencia a la conferencia.

Martínez eludió responder si la región cuenta con un plan de seguridad alterno más modesto en caso de que la conferencia de donantes no logre recaudar los fondos necesarios y señaló que "no hemos dicho que la meta de recaudación es de 900 millones de dólares, lo más importante es el compromiso de algunos países. No establecemos una meta financiera específica".

El canciller, quien realiza una visita de dos días a la capital estadounidense para presentar el plan de seguridad ante académicos y centros de investigación, explicó que el gobierno salvadoreño sí tiene la meta de recaudar 400 millones de dólares con un impuesto especial para seguridad durante los próximos tres años, que gravará a los 2.000 contribuyentes más importantes, y está inspirado en una medida similar aplicada en Colombia durante el gobierno de Alvaro Uribe.

Martínez admitió que su gobierno hubiera querido contar con el impuesto durante un periodo más extenso, pero "hemos insistido en la temporalidad porque calculamos que la reacción de la cúpula del sector privado sería de rechazar la propuesta".

Los planes de lucha al narcotráfico que Estados Unidos financia en Colombia y México han provocado un auge del crimen organizado en América Central, que presenta una de las tasas de homicidios más altas del mundo en zonas sin conflicto bélico.