El gobierno de la patagónica provincia de Neuquén declaró el jueves una emergencia económica y social y el estado de desastre en aquellos poblados que sufren un fuerte impacto en las actividades agropecuarias y turísticas a causa de las cenizas provenientes del volcán chileno Cordón Caulle.

La medida, dispuesta por el gobernador neuquino Jorge Sapag por medio de un decreto, se suma al estado de emergencia agropecuaria que declaró el miércoles el gobierno nacional para la Patagonia.

En su decreto, Sapag indicó que "el complejo volcánico continúa en actividad y consecuentemente se profundizan los inconvenientes que la emanación y depósito de arena y cenizas provocan a los pobladores que residen en el Departamento Los Lagos", el cual comprende a Villa La Angostura, ubicada a escasos 38 kilómetros del volcán.

Desde que entró en erupción el volcán el 4 de junio, se han acumulado hasta 30 centímetros de cenizas en La Angostura, lo cual afectó el servicio eléctrico y el abastecimiento de agua potable. Además, el material volcánico dificulta la circulación terrestre y existe riesgo de desmoronamientos en las rutas.

El fenómeno natural ocurre en la antesala del inicio de la temporada invernal en los centros de esquí, de la cual dependen económicamente las zonas afectadas.

"No podemos anticipar hoy los resultados finales de la temporada, pero podemos decir que esto (por el volcán) ha arruinado el comienzo en los próximos días de la temporada de invierno", reveló Roberto Alonso, alcalde de La Angostura, el jueves en diálogo con APTN.

Otros poblados declarados en estado de desastre son el paraje El Rincón, ubicado en la frontera con Chile, San Martín de los Andes, Junín de los Andes, Villa Traful, Zapala, Piedra del Águila.

El decreto del gobernador implica, entre otros puntos, beneficios tributarios, totales o parciales, para los lugareños.

"Junto a todos los residentes estamos trabajando duro y limpiando todo. En 15 días deberíamos estar funcionando. El gran problema es que el volcán siga lanzando cenizas", sostuvo Alejandro Curiluck, dueño de un negocio en La Angostura.

Las cenizas también impactaron en la actividad agropecuaria, principalmente la cría de ganado ovino.

Según datos oficiales, en la estepa patagónica hay unas dos millones de ovejas, de las cuales más de la mitad están afectadas por las cenizas, que echa a perder la lana y los pastizales de los que se alimentan tanto ovinos como vacunos.

En respuesta, el ministerio de Agricultura y Ganadería de la Nación decretó el miércoles la emergencia agropecuaria hasta junio de 2012 en las provincias de Chubut, Rio Negro y Neuquén.

En tanto que los aeropuertos de la Patagonia están cerrados desde hace más de una semana y no volverán a estar operativos hasta el 21 de junio.