Los bomberos que intentan proteger viviendas, un popular parque nacional y zonas boscosas de yesca seca fueron puestos a prueba el jueves cuando las temperaturas aumentaron y los vientos avivaron las llamas de varios incendios que afectan el suroeste de Estados Unidos.

A lo largo de la frontera entre Nuevo México y Colorado los vientos enviaron las llamas hacia los cortafuegos excavados por niveladoras en el escarpado paisaje. El personal había anticipado el movimiento del fuego y estaba preparado para enfrentar la línea con ayuda de helicópteros y aviones cisterna.

Los vientos no fueron tan fuertes como se esperaba pero las autoridades del cuerpo de bomberos dijeron el jueves por la tarde que el área aún no estaba fuera de peligro.

"Durante el siguiente par de días todavía veremos vientos, temperaturas muy altas y condiciones secas. Es posible que no coloquemos una bandera roja de alerta pero veremos condiciones climáticas que pondrán a prueba nuestras líneas de contención", dijo la oficial de información de incendios Denise Ottaviano.

El fuego ha provocado columnas gigantescas de humo que pueden verse desde el poblado de Ratón, Nuevo México, por las tardes mientras las llamas devoran casi 26.000 acres de terreno escarpado a lo largo de la frontera estatal.

La carretera interestatal 25 entre Ratón y Trinidad, Colorado, reabrió el jueves temprano tras mantenerse cerrada cuatro días por las llamas.

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Christie reportó desde Springerville, Arizona. Los reporteros de Associated Press Mark Carlson en Phoenix y Sheila V Kumar en Denver contribuyeron con este despacho.