Menos estadounidenses solicitaron la semana pasada subvenciones por seguro de desempleo, aunque siguen siendo muy superiores a los niveles de una economía sana.

Esas subvenciones bajaron a 16.000, una cuantía anual de 414.000, la segunda reducción en tres semanas, dijo el jueves el Departamento del Trabajo, indicio de que ha mermado el ritmo de despidos.

Empero, las solicitudes se han mantenido por encima de las 400.000 por 10 semanas consecutivas, prueba de que el mercado laboral es débil en comparación del ritmo de principios de año.

Las solicitudes de apoyo bajaron en febrero a 375.000, un nivel de un crecimiento laboral sostenido. Ha sido inferiores a las 400.000 en siete de las nueve últimas semanas, aunque aumentaron en abril a 478.000 — su mayor nivel en ocho meses — y han mermado lentamente desde entonces.

El promedio de cuatro semanas, que elimina las fluctuaciones, no varió.

Los economistas indican que el informe apunta a una mejoría del mercado laboral, aunque a un ritmo muy lento.

"No se trata de un descarrilamiento de la economía", opinó el economista Bricklin Dwyer, del banco francés BNP Paribas. "Se trata de un periodo de débil crecimiento, que se prolongará por algún tiempo".

Por otra parte, los constructores levantaron más casas nuevas en mayo, aunque no las suficientes para indicar el repunte del mercado de la vivienda. La construcción de casas nuevas aumentó un 3,5% en abril a un nivel anual ajustado por la estacionalidad de 560.000 unidades anuales, anuncio el jueves el Departamento de Comercio.

Los economistas sostienen que ese ritmo es muy inferior al 1,2 millones de casas nuevas anuales necesario para sostener un sólido mercado de la construcción residencial.

La cuantía de las solicitudes sugiere que las empresas han vuelto a disminuir la contratación de personal ante el encarecimiento de la gasolina y los alimentos, lo que ha mermado el gasto de los consumidores.

La tasa de desempleo aumentó en mayo al 9,1% del 9% en abril.

Por otro lado, el Departamento de Comercio anunció el jueves que los estadounidenses importaron en el primer trimestre petróleo a mayores precios en el primer trimestre, lo que aumentó el déficit de la balanza de pagos.

El déficit de la cuenta corriente aumentó un 6,3% a 119.300 millones de dólares en el periodo enero-marzo, reflejo del notable encarecimiento del crudo a escala global. El aumento de las importaciones contrarrestó las robustas ventas obtenidas por las empresas estadounidenses en los sectores del automóvil, computadores y maquinaria pesada en el extranjero.

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Los corresponsales de la AP Derek Kravitz y Martin Crutsinger contribuyeron a este despacho.