Rory McIlroy completó en 66 golpes, cinco bajo par, la jornada del viernes en el U.S. Open para totalizar 131, once bajo par, y marcar el récord de la mejor anotación tras 36 hoyos en los 111 años de historia del torneo.

Los 131 golpes de McIlroy mejoran en uno el récord anterior establecido por Rick Barnes en el 2009.

Después de pegar birdies en los hoyos 16 y 17, McIlroy llegó a estar 13 golpes bajo par, con lo que superaba la marca de Tiger Woods y Gil Morgan de la mejor anotación en cualquier momento en la historia del venerable certamen.

Pero el norirlandés incurrió en doble bogey en el último hoyo para terminar con 11 bajo par.

El juego se suspendió 42 minutos durante la tarde por tormentas eléctricas y, al reanudarse, McIlroy mantenía una ventaja de seis golpes sobre Y.E. Yang. Este, con ronda vespertina, terminó los primeros nueve hoyos con dos bajo par antes de la interrupción.