El órix, cuyos cuernos característicos pueden haber dado origen a la leyenda del unicornio, ha reaparecido en los desiertos de la península arábiga después de haber estado al borde de la extinción.

Unos mil ejemplares del animal — también conocido como antílope árabe o eland — prosperan ahora después de casi tres décadas de cría exitosa, anunció el jueves la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

La organización dijo que los esfuerzos por criar a los órix cautivos y soltarlos en la península, el único sitio donde se encuentra esta especie, comenzaron en Omán en 1982, una década después que el último fue aparentemente muerto a tiros.

Agregó que el programa de crianza demostraba que el órix cautivo podía adaptarse a las condiciones difíciles, primero en Omán y después en los desiertos de Arabia Saudí, Israel, Emiratos Arabes Unidos y más recientemente en Jordania.

"Haber rescatado el órix árabe del borde de la extinción es un logro importante y una verdadera historia de éxito para la conservación, que esperamos se repita muchos veces para otras especies amenazadas", afirmó Razan Jalifa al Mubarak, director general de la Agencia Ambiental del gobierno de los Emiratos, en Abu Dabi.

El órix árabe, una especie de antílope con dos cuernos largos, es conocido a nivel local como Al Maha, y es representado con frecuencia en las ilustraciones y la poesía árabe.

La criatura puede oler agua a kilómetros de distancia, tiene pezuñas amplias que le permiten caminar por la arena y vive en pequeñas manadas de ocho a diez animales.

Cuando sus cuernos largos y angostos que se curvan ligeramente son vistos de perfil, pueden parecer uno solo, al igual que el unicornio. Pero otra especie de antílope, el saola del sudeste del Asia, también podría ser una fuente de la leyenda.

La reaparición promisoria del órix árabe se ve reflejada en la Lista Roja de la organización con sede en Ginebra de miles de plantas y animales en peligro. El grupo opera en más de 160 naciones y ha evaluado la condición de 59.508 especies. Este año el animal fue calificado como "vulnerable", la mayor mejoría hasta ahora de una especie considerada en el pasado como extinta.