Cuba salió al cruce de declaraciones un alto funcionario español, quien aseguró estar preocupado por la situación de los derechos humanos en la isla y lo consideró una actitud injerencista.

"Es sorprendente y a la vez ridículo que un representante de la Cancillería de un país en severa crisis económica y social, realice formulaciones injerencistas de ese tipo", dijo un artículo del periódico oficial Granma el jueves en relación a un comentario del secretario de Estado de Asuntos Exteriores e Iberoamericanos de España, Juan Antonio Yánez-Barnuevo.

Según medios de prensa de la nación europea, Yánez-Barnuevo dijo que la situación en la isla es "preocupante" en materia de derechos humanos.

Las relaciones de Cuba con España atravesaron un momento de máxima tensión a mediados de la pasada década cuando tribunales de la isla condenaron a disidentes, pero en julio de 2010 pasado tras una mediación de la iglesia católica y el entonces canciller ibérico, Miguel Angel Moratinos, se produjo la liberación de un grupo de opositores que quedaban presos.

España acogió entre julio de 2010 y comienzo de 2011 a 115 excarcelados, entre disidentes y reos no políticos, y a 647 familiares.

Granma recordó las tasas de desempleo que vive España, la situación de los jóvenes, la falta de seguridad social y hasta la represión de la policía a grupos de manifestantes que se dieron a conocer estos días como "indignados" en diferentes ciudades de aquella nación.

"El señor Yánez-Barnuevo no puede aparecer como una virgen vestal en la política para dar recetas a Cuba con tantos y serios problemas que enfrenta España. Toda persona sensata y honesta coincidiría en que el Gobierno del país ibérico está muy lejos de ser ejemplo en lo que se refiere al respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales", expresó Granma.