Michael Ballack, el capitán de la selección de Alemania que salió subcampeona en el Mundial de 2002, ha decido apartarse definitivamente del equipo nacional.

La Federación Alemana de Fútbol hizo el anuncio el jueves y puso así a meses de conjeturas sobre el futuro del centrocampista de 34 años.

Ballack disputó 98 partidos con el seleccionado nacional, pero lleva más de un año sin hacerlo. Se perdió siete meses el año pasado por una lesión en el tobillo. Esa lesión le dejó fuera del Mundial de Sudáfrica 2010, en el que Alemania quedó tercera.

Anotó 42 goles desde que debutó con la camiseta alemana en abril de 1999. Pero nunca ganó un título con la selección, de la que fue capitán en 55 partidos.

No hubo reacción inmediata de parte del ex volante del Chelsea inglés. El comunicado de la federación no incluyó citas del jugador.

El técnico Joachim Loew tenía a Ballack como capitán en forma simbólica, pero no lo había convocado recientemente pese a que tuvo un buen cierre de temporada con Bayer Leverkusen.

Sin embargo, el jueves, la federación indicó que Ballack no será parte de la selección en el futuro, aunque quiere que participe en un partido amistoso de despedida contra Brasil el 10 de agosto.

Loew ha señalado que ha encontrado varios promisorios jugadores jóvenes capaces de jugar en el puesto de Ballack.

Ballack se perdió la final del Mundial de 2002, en la que Alemania perdió 2-0 ante Brasil, por acumulación de tarjetas. Recibió la amarilla al cometer una falta que frenó un contragolpe de Corea del Sur. Cuatro años después y en casa, Alemania quedó tercera.

"Marcó una era y, como capitán, siempre se sacrificó en beneficio del equipO", dijo Loew.

A nivel de clubes, Ballack ha jugado con Kaiserslautern, Bayer Leverkusen, Bayern Munich y Chelsea.