Más de 2.000 "indignados" tratan de impedir hoy la entrada de los diputados al Parlamento regional de Cataluña (noreste español) para debatir unos presupuestos en los que se prevén importantes recortes, tras una noche de protestas frente a la cámara.

En medio de una fuerte tensión, los manifestantes han rodeado los accesos al Parque de la Ciutadella (donde se halla el Parlamento regional) y han protagonizado enfrentamientos con la Policía, que ha formado un "pasillo" para permitir la entrada de los parlamentarios.

Los diputados pasan por ese pasillo en medio de los insultos y el lanzamiento de objetos por parte de los concentrados, que han llegado a zarandear y a rociar con pintura a algún parlamentario.

El presidente del Gobierno regional de Cataluña, Artur Mas, y la presidenta del Parlamento catalán, Núria de Gispert, llegaron a la cámara a bordo de un helicóptero de los Mossos d'Esquadra (Policía regional), que aterrizó en el aparcamiento al aire libre de la institución, para evitar la protesta.

Estos incidentes se producen una semana después de los enfrentamientos entre "indignados" del llamado "Movimiento 15-M" y policías frente al Parlamento regional de Valencia (este español), en los que hubo cinco detenidos.

En Barcelona, los concentrados han bloqueado con contenedores, cadenas y vallas las diversas puertas de acceso al recinto de dicho parque para intentar impedir que los diputados catalanes accedan al Parlamento, donde hoy está convocado el primer debate del proyecto de ley de Presupuestos del Gobierno regional para 2011.

Los policías antidisturbios han efectuado pequeñas cargas para tomar posiciones y formar un cordón policial por el que pasan los diputados y los trabajadores del Parlamento regional, mientras los concentrados corean consignas como "Nadie nos representa, nadie".

La situación es de fuerte tensión y se han producido enfrentamientos entre los agentes y los "indignados", varios centenares de los cuales pasaron la noche en los parterres que rodean los accesos al Parque de la Ciutadella.

Más de medio centenar de dotaciones de los Mossos d'Esquadra (Policía regional) y la Guardia Urbana custodian las entradas al recinto, cerradas desde anoche para impedir que los "indignados" pudieran acampar dentro del parque.

Al grito de "no pasarán", unos 2.300 "indignados", según cálculos de la Guardia Urbana de Barcelona, debatieron en una asamblea a última hora de anoche sus acciones, a pocos metros del perímetro del parque de la Ciutadella.

Tras la reunión del Ejecutivo catalán, su portavoz, Francesc Homs, advirtió este martes de que "la obligación de un Gobierno es garantizar que se pueda desarrollar con toda normalidad una sesión plenaria".

Por su parte, los grupos parlamentarios reclamaron a los "indignados" que "respeten" el derecho de los diputados de poder realizar su trabajo en la cámara catalana, si bien todos coincidieron en que las protestas de este colectivo son "legítimas".

Los integrantes del "Movimiento 15-M" (por el 15 de mayo, día en que comenzaron las protestas), protagonistas de "acampadas" de protesta en plazas de toda España, trasladaron la semana pasada su indignación a los actos de constitución de los Ayuntamientos y Gobiernos regionales salidos de las elecciones del pasado 22 de mayo.

El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró hoy que no le preocupa la deriva de los "indignados".