"La ronda nocturna" de Rembrandt y otras obras de los maestros holandeses regresarán a su hogar permanente en 2013, cuando culmine una renovación total del museo nacional holandés, se informó el miércoles.

Un anticipo para la prensa mostró al Rijksmuseum, un edificio del siglo XIX, modernizado y a la vez más parecido al plan original, con la eliminación de pasillos laberínticos para crear espacios grandes y techos altos, y una galería central que parece una catedral gótica. Su exterior de ladrillos rojos, que recuerda un castillo de cuento de hadas, no cambió.

El vocero Boris de Munnick dijo que el museo ganó espacio al trasladar las oficinas administrativas a otro lugar y al ampliar los subsuelos.

La renovación, con un costo de 375 millones de euros (536 millones de dólares) se vio demorada por una disputa "típicamente holandesa" sobre el acceso para las bicicletas. Ganaron los partidarios de éstas, y ahora un ciclotúnel con muchas ventanas surca la planta baja.

El museo tendrá unas 7.500 obras de arte en exhibición, el mismo número que antes de que empezaran las renovaciones en 2003. Pero espera recibir hasta 2 millones de visitantes cada año, comparado con los 1,2 millones que atestaban sus pasillos desde los años 90.

Durante la renovación, las obras más conocidas de Rembrandt van Rijn, Johannes Vermeer y Frans Hals, entre otras, han estado en exhibición en un ala que en el futuro será utilizada para exhibiciones especiales.

"La ronda nocturna" retornará a su puesto de honor original al final de la galería principal superior del museo, al lado opuesto de un vitral restaurado.

Los detalles decorativos del museo han sido descubiertos, restaurados o reproducidos con la ayuda de estudiantes de arte especialmente entrenados para el trabajo manual.