La senadora demócrata Dianne Feinstein anunció el miércoles la presentación de un proyecto de ley que busca proveer herramientas adicionales a los fiscales para aumentar la cantidad de personas sentenciadas por la construcción de túneles subterráneos clandestinos para ingresar a territorio estadounidense desde México.

Feinstein, presidenta del comité para el control internacional de narcóticos, dijo durante una audiencia que "los túneles ilegales son un problema creciente que no recibe la atención debida" y expresó cierta frustración de que una ley contra túneles fronterizos vigente desde 1997 solamente ha permitido la sentencia de una persona en 2009, pese a que la detección de túneles ha aumentado los últimos años.

El proyecto de ley apunta a la tipificar como un delito de asociación ilícita el uso, construcción o financiamiento de túneles fronterizos y permitir a las autoridades el decomiso de activos hallados en esos túneles".

Los pasajes son empleados principalmente "para transportar drogas desde México a Estados Unidos, pero asumimos que también son usados para ingresar ilegalmente armas y personas... pudieran ser usados para ingresar ilegalmente un terrorista a Estados Unidos", indicó la senadora.

Laura Duffy, fiscal federal del distrito sur de California, dijo a Feinstein durante la audiencia que las disposiciones incluidas en el proyecto de ley serían de gran ayuda para combatir la construcción de túneles fronterizos, lo cual es una labor complicada debido a que gran parte del trabajo ocurre en territorio mexicano y usualmente no hay personas presentes al descubrir el túnel.

Explicó lo complicado que suele ser el comprobar que los propietarios del terreno conocían las actividades de construcción, ya que muchos manejan la propiedad a distancia o la rentan a inquilinos con identidad falsa.

Duffy responsabilizó al cartel de Sinaloa por la mayoría de túneles detectados en California e indicó que la tecnología empleada en la edificación de los mismos "lleva la delantera a la creación de tecnologías efectivas para detectarlos".

Explicó que los carteles compran equipos valorados en hasta 75.000 dólares para perforar metal y concreto sin levantar tierra en la superficie.

Según Duffy, los carteles han matado en México a algunos excavadores que participaron en las obras para evitar puedan divulgar la ubicación.

James Dinkins, director de investigaciones en el departamento de seguridad nacional (DHS por sus siglas en inglés), dijo que desde 1990 se han detectado 154 túneles, la mitad de los cuales no estaban aún operativos.

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Luis Alonso Lugo está en Twitter como @luisalonsolugo