El primer ministro griego, Yorgos Papandréu, pidió hoy en Atenas a los partidos de oposición "un entendimiento nacional" para que apoyen el paquete de medidas de austeridad exigido por la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional (FMI) y evitar así la quiebra del país.

"Todos deben de asumir sus responsabilidades y yo asumiré las mías", indicó Papandréu antes de una reunión de urgencia con el presidente del país, Carolos Papulias.

El jefe del Ejecutivo prometió que su partido, el socialista Pasok, "llevará a cabo las decisiones para que Grecia supere sus problemas" y explicó que está en contacto con todos los líderes políticos para encontrar una solución "en un momento crucial".

La UE y el FMI han instado a Grecia a que apruebe un nuevo paquete de medidas de austeridad para recaudar 78.000 millones de euros hasta 2015 y reducir su enorme déficit.

Esa política de ahorro es la condición impuesta para que siga fluyendo la ayuda financiera que evita que el país tenga que declararse en quiebra.

Todos los partidos de la oposición han rechazado ese paquete de medidas, que incluyen privatizaciones y cierres de empresas públicas, recortes salariales y de pensiones y aumentos de impuestos.

Además, los medios griegos aseguran que también en el seno del Pasok hay una fuerte oposición y un diputado de este grupo ya ha anunciado que votará en contra de esas medidas.

El Gobierno de Papandréu afronta hoy la tercera huelga general del año, que ha paralizado buena parte de la actividad económica del país y ha reunido a 25.000 personas frente al Parlamento, para protestas contra los recortes.

Está previsto que la aprobación de las medidas se vote a finales de mes. De momento, los votos de los diputados de su partido bastarían a Papandréu para sacar adelante la iniciativa, aunque con un estrecho margen.