El jefe de una comisión de la Cámara de Representantes dijo el miércoles que agentes federales estadounidenses recibieron instrucciones de sus superiores de permitir que varios compradores de armas en Arizona se fuesen con un arsenal dirigido a narcotraficantes en México, una riesgosa operación policial que salió mal.

El representante Darrell Issa dijo que los jefes de la Oficina Federal de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego (ATF por sus siglas en inglés) estaban plenamente al tanto de los detalles de la operación "Fast and Furious" (Rápido y furioso), que fue diseñada para rastrear los vínculos de pequeños compradores de armas con los traficantes importantes en la frontera con México.

Durante una audiencia ante la Comisión de Supervisión y Reforma Gubernamental de la cámara alta, el senador republicano Chuck Grassley dijo que centenares de armas destinadas a los carteles mexicanos fueron adquiridas en armerías de Arizona.

La operación fue diseñada para contrarrestar las críticas de que ATF se concentraba en arrestos menores mientras que los traficantes importantes eludían a la justicia.

En diciembre, dos fusiles automáticos adquiridos por un comerciante ahora procesado y parte de Fast and Furious aparecieron en el lugar de un tiroteo en Arizona en el que fue muerto en agente del Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos Brian Terry.

"Pedimos que si algún funcionario gubernamental adoptó una decisión errónea, admita su error y acepte la responsabilidad por sus acciones", dijo Robert Heyer, primo del agente asesinado, a los miembros de la comisión. "Esperamos que la Oficina de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego se sincere con toda la información" que solicita el Congreso.

John Dodson, un agente de ATF que temió que la operación terminara en muertes, dijo a la comisión: "Aunque mi instinto me impulsó a intervenir y confiscar esas armas, mis superiores me ordenaron, al igual que a mis colegas, no efectuar parada o detención alguna y en lugar de ello, mantener vigilada la operación falsa de compra al mismo tiempo que permitía el paso de las armas".

"Permitir el paso de cargamentos de armas que sabíamos iban destinadas a delincuentes: Ese era el plan", dijo Dodson. "Esas fueron las órdenes", insistió.