El Servicio de Prisiones de Israel se prepara para recibir al más del millar de activistas que han anunciado su participación en la próxima Flotilla de la Libertad, que tiene previsto poner rumbo a Gaza a finales de este mes.

Su portavoz, Sivan Waizman, dijo hoy a Efe que la institución "está manteniendo conversaciones y haciendo preparativos con el Ejército" para gestionar la posible detención de cientos de personas en alta mar, aunque añadió que no se ha llevado a cabo "ninguna preparación física" en las prisiones.

Según la emisora "Radio Israel", la autoridad de prisiones ya ha vaciado un ala del centro de detención Ohalei Keidar (al norte de la ciudad de Beersheva) y está en trámites para preparar espacio también en la cárcel de Sharonim (al suroeste de Gaza), con el fin de acoger a los activistas que, previsiblemente, serán detenidos.

Comandos de la Marina también se preparan para abordar los quince barcos con los que diversos grupos pro-palestinos han anunciado que tratarán nuevamente de romper el bloqueo marítimo a Gaza, informó el diario israelí "Jerusalem Post".

Entre las naves estará la turca Mavi Marmara, fletada por la organización islamista IHH y cuyo violento abordaje por soldados israelíes en mayo de 2010, cuando formaba parte de la primera Flotilla de la Libertad, causó la muerte de nueve activistas turcos.

Varias unidades de elite, como la de Shayetet y otras fuerzas especiales, harán hoy un simulacro de abordaje en el que trabajarán con distintas posibilidades, desde que los activistas muestren resistencia pacífica a que los barcos estén ocupados por mercenarios armados, según el "Jerusalem Post".

La Marina ha recibido órdenes del Gobierno de no permitir a los barcos violar el bloqueo marítimo y llegar a la franja palestina, argumentando que podrían transportar armas para las milicias de ese territorio.

Las organizaciones de varios países que impulsan la acción, denominada "Flotilla de la Libertad II - Sigamos siendo humanos", aseguran que estará compuesta por unos quince barcos que zarparán hacia Gaza desde distintos puertos del Mediterráneo y que llevarán a bordo a doctores, profesores, artistas y activistas de medio centenar de países.

En la iniciativa participan ONG y movimientos sociales de países como Turquía, Grecia, Suecia, Holanda, EEUU, Canadá, Bélgica, Alemania, Suiza y España.

Tras el violento asalto de la Flotilla de la Libertad, Israel recibió condenas internacionales y llamamientos a levantar el bloqueo a Gaza, lo que le llevó a aliviar las restricciones y permitir la entrada de alimentos, medicinas y otros bienes, aunque sigue impidiendo la exportación y la entrada de materiales de construcción y productos que teme puedan tener un doble uso.