En caso de que las facciones antiestadounidenses ganen el poder y expulsen a las fuerzas norteammericanas en Yemen, Estados Unidos está construyendo una base secreta de la CIA en la región del Golfo Pérsico para combatir a los terroristas en el convulsionado país, según se enteró The Associated Press.

La Casa Blanca ya ha aumentado el número de funcionarios de la CIA en Yemen anticipándose a esa posibilidad y ha acelerado la construcción de la base a ocho meses en vez de los dos años que tenía planeados.

The Associated Press accedió a no revelar el lugar exacto de la base a pedido de funcionarios estadounidenses, que hablaron con la condición del anonimato porque partes de las misiones militares y de la CIA en Yemen son secretas.

La campaña actual está a cargo de una unidad militar antiterrorista, el Comando Conjunto de Operaciones Especiales, y la CIA suministra apoyo de inteligencia.

Las fuerzas del Comando han sido autorizadas por el gobierno yemení de Alí Abdulá Salé a lanzar ataques limitados allí desde 2009. Los partidarios de Salé han permitido recientemente ampliar los ataques de aviones estadounidenses no tripulados e incluso aviones de guerra contra blancos de al-Qaida, que se está aprovechando de la inestabilidad nacional para aumentar su poderío y su territorio en esa nación.

El director de la CIA, Leon Panetta, dijo la semana pasada que funcionarios de la agencia trabajaban en Yemen junto con el Comando, al igual que otras áreas donde al-Qaida está activo.

Sin embargo, la CIA no confirmó la decisión de la Casa Blanca de construir la base de la CIA o de expandir las operaciones de la agencia en Yemen.

La nueva base indica la determinación estadounidense de combatir a largo plazo a al-Qaida en la región siguiendo el modelo usado en Pakistán, donde aviones no tripulados de la CIA atacan a los milicianos con la aprobación tácita, aunque no pública, del gobierno paquistaní.

Los aviones robot como los Reaper y Predator pueden despegar desde lugares remotos y sobrevolar un blanco antes de disparar un proyectil.

Las autoridades yemeníes han indicado su preferencia por los aviones no tripulados en vez de comandos antiterroristas en suelo yemení argumentando que indignarían menos a la población local, pero la nueva base permitiría continuar las operaciones sin la aprobación yemení.