Brasil estudia la posibilidad de adoptar medidas de reciprocidad migratoria con España ante evidencias de que el país europeo aún impide la entrada de muchos brasileños, afirmó el miércoles el ministro de Relaciones Exteriores Antonio Patriota.

El ministro declaró ante diputados que el rechazo de brasileños que intentan entrar a España cayó de 250 por mes en 2007 a 140 por mes en la actualidad gracias a acuerdos entre los dos países que contemplan la creación de un grupo consular de alto nivel para resolver el problema.

"A pesar de las medidas, de la reducción significativa (en los brasileños impedidos de entrar) aún hay situaciones inaceptables que exigen atención", declaró Patriota a miembros de la comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados.

Ante ello, dijo que si persiste la situación Brasil podría adoptar como medida recíproca exigir los mismos documentos que España pide a los brasileños, como garantía de reservación en hotel, extracto de la cuenta bancaria, dinero en efectivo y tarjeta de crédito.

"Esperamos que la vía de la racionalidad, de la conciliación y del diálogo con los españoles continúe produciendo resultados" para que tales medidas sean innecesarias, declaró Patriota.

Dijo que abordó el tema en mayo durante la visita a Brasil de la canciller española, Trinidad Jiménez. "Ella admitió que hay situaciones que exigen atención", manifestó.

La situación de los brasileños que viajaron como turistas a España provocó una crisis entre los dos países en 2008 que llevó a agentes migratorios en Brasil a impedir arbitrariamente la entrada de españoles como represalia.

Ello condujo a la creación de un mecanismo consular para impedir que los brasileños sufran malos tratos cuando van a ser devueltos desde España.

Pese a los acuerdos migratorios, la prensa local ha informado de casos como el de una investigadora universitaria que fue bloqueada en el aeropuerto de Barajas, en Madrid, por sospechas de que quería migrar al país europeo.

Uno de los diputados que pidió convocar a Patriota para discutir el tema fue el ex futbolista Romario, legislador por Rio de Janeiro, quien manifestó su preocupación por el hecho de que gran parte de las personas rechazadas en España son mujeres, lo que atribuyó a un prejuicio de que se trata de prostitutas.