Las autoridades de inmigración iniciaron una nueva ronda de auditorías para asegurarse de que las empresas solamente contratan a personas autorizadas a trabajar en Estados Unidos, centrándose en esta ocasión en compañías vitales para la seguridad nacional y otras funciones gubernamentales y económicas.

El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas dijo el miércoles que va a notificar a 1.000 compañías que comenzará a inspeccionar sus I-9, las planillas que llenan muchos empleados, y los documentos que los trabajadores proveen para mostrar que tienen derecho a trabajar en el país.

"Las inspecciones afectarán a empresas de todos tamaños y en todos los estados de la unión, con énfasis en negocios relacionados con infraestructura y recursos claves", dijo la agencia en un comunicado.

ICE se rehusó a nombrar las empresas o a dar sus localidades, dada la naturaleza delicada de las inspecciones.

El gobierno de Barack Obama ha hecho de las penalizaciones de empresas que contraten a inmigrantes ilegales una pieza clave de su política de inmigración, enfatizando más las auditorías a empresas que las redadas de empleados realizadas durante el gobierno de George W. Bush.

Esta es la más reciente de una serie de investigaciones de empresas realizadas por las autoridades de inmigración. La auditoría previa más reciente fue en febrero, en la que el servicio de inmigración investigó a 1.000 compañías. La nueva ronda eleva a 2.338 el total de auditorías en el año fiscal 2011, un alza respecto al año previo.