Diversos demócratas y celebridades han expresado su apoyo total en un esfuerzo máximo a la campaña para la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo en el estado de Nueva York.

Sin embargo, un bloque republicano que hace dos años fue crucial en la derrota de una iniciativa similar en el senado estatal y enfrió el impulso de la campaña nacional se mantiene firme en su postura opositora.

Los defensores del matrimonio gay en Nueva York, que intentan la reanimación de una campaña nacional, necesitarían sólo dos votos para la victoria en Albany, cuando faltan cinco días para la conclusión de las sesiones legislativa.

Cada parte tiene recursos por más de un millón de dólares procedentes de partidarios a nivel nacional y estatal. El dinero se destina a la prensa y a promesas de apoyos en efectivo a las campañas de legisladores que apoyen la iniciativa.

El esfuerzo organizado por el gobernador demócrata Andrew Cuomo, atrajo el lunes a tres senadores demócratas y un republicano, James Alesi.

Seis senadores continúan sin comprometerse públicamente y otros podrían dar la sorpresa cuando voten en la sesión del Senado, como ocurrió en 2009.

"Muchos de nosotros creemos que el senador Alesi podría dar su voto, así que la única diferencia ahora es que lo haga público", dijo el líder adjunto de la mayoría en el Senado, Thomas Libous.

Libous, correligionario de Alesi, se opone a la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo. "Así que no hay en verdad una ganancia neta (de apoyo legislativo)", agregó.

El único senador demócrata opuesto a la iniciativa, el reverendo Rubén Díaz (padre), persiste en su rechazo y afirma que es su decisión.

El arzobispo de Nueva York, Timothy Dolan, escribió el martes en su blog en internet que la aprobación del matrimonio gay semeja las redefiniciones de los derechos humanos elementales que hacen los países comunistas.

"En esos países, el gobierno presume de 'redefinir' los derechos, las relaciones, los valores y la ley natural", expresó Dolan.

Dijo que senadores "valientes" afrontan una "acometida" de personas que buscan cortejarlos para que cambien sus votos.

"Sin embargo, por favor, ¡no aquí! Los principios sobre los que se funda el país hablan de derechos otorgados por Dios, no inventados por el gobierno".