El presidente José Mujica impuso el martes tres días de arresto domiciliario a ocho generales que visitaron a un coronel retirado procesado por un homicidio en 1973.

La oficina de información del ministerio de Defensa informó a la AP que la medida adoptada por Mujica, en respaldo al pedido que le formuló el comandante en jefe del ejército, Jorge Rosales, quien se enteró de la visita después de haberse consumado.

Los generales sancionados son la mitad de los16 que actualmente están activos en el país. Uno de ellos también es Rosales.

El grupo se dirigió la semana pasada a un penal donde están detenidos uniformados y policias retirados acusados de violar los derechos humanos durante la dictadura, para solidarizarse con el coronel retirado Tranquilino Machado, imputado del asesinato del militante comunista Ramón Peré.

Todo el grupo militar en aquellos entonces eran alfereces el rango oficial más bajo de la carrera militar.

El procesamiento de Machado será apelado por su abogado Miguel Langón.

Rosales dispuso hace pocas semanas el relevo del general Luis Pérez por desavenencias personales para los homenajes del Día del Ejército, el 18 de mayo.

En esferas del ejército no se comentó la decisión tomada por Mujica que consiste en que durante tres días los sancionados deben presentarse a sus actividades y después retornar a su casa sin poder salir a ningún lado y es la sanción más leve que no trae aparejado consecuencias para sus carreras militares.

Mujica y el ministro de Defensa, Luis Rosadilla, habían anticipado que no sancionarían a los generales pero lo hicieron ante el pedido de Rosales.

En una cárcel especial están detenidos casi una veintena de militares y policías acusados de violaciones a los derechos humanos durante la represión antisubversiva contra los movimientos como los tupamaros, al que pertenecieron Mujica y Rosadilla.