Un campesino activista sin tierra fue asesinado con disparo de rifle a la cabeza a 500 metros de su casa, siendo el quinto homicidio en un mes presuntamente vinculado al conflicto por la tierra y la tala de árboles en el Amazonas.

El cadáver de Obede Loyla Souza fue encontrado el sábado por la tarde en un bosque denso que rodea su casa en el asentamiento de Esperanca, cerca del poblado de Pacaja, en el estado amazónico de Para, según dijo Hilario Lopes Costa, coordinador local de la Comisión Pastoral de la Tierra (CPT).

La policía de la cercana población de Tucurui confirmó la muerte y dijo que está en curso una investigación, aunque no dio más detalles.

La CPT monitorea las amenazas realizadas por leñadores, hacendados y granjeros para silenciar la protesta sobre explotación ilegal de madera y la violación de los derechos a la tierra en la región ambientalmente delicada. Más de 1.150 activistas rurales han sido asesinados en conflictos sobre tierra y tala de árboles en las últimas dos décadas, y el grupo tiene una lista de 125 activistas que saben que sus vidas están en peligro.

Souza no estaba en la lista, señaló Costa.

El campesino de 31 años de edad era parte de un asentamiento de activistas sin tierra que ocupó en el 2008 tierra de cultivo sin uso, donde estableció un campamento. El había estado cultivando un lote pequeño allí junto con su esposa y tres hijos, en espera que el programa gubernamental de redistribución de tierra reconociera su reclamo.

En enero discutió con un representante de los taladores que están derribando árboles ilegalmente en la región, en particular los árboles de nuez de Brasil, los cuales están protegidos por la ley. El sabía que a partir de ese momento estaba en peligro, agregó Costa.