La presidenta argentina, Cristina Fernández, promulgó hoy una ley que establece "ambientes públicos 100 por ciento libres de humo" y prohíbe la publicidad de cigarrillos en "todo tipo de actividad o evento".

La ley, aprobada por el Parlamento el pasado día 1, "es una norma de respeto a los demás, al prójimo, porque no hay derecho de que un ambiente cerrado el que no fuma lo sufra", dijo Fernández en un acto en la sede del Ejecutivo.

Fernández dijo que la norma busca por sobre todo preservar la salud en Argentina, donde fuma el 30 por ciento de la población adulta y mueren cada día unas 110 personas a causa del tabaquismo.

La ley dispone la prohibición de fumar en ambientes públicos y lugares de trabajo, establece multas, impide la publicidad o patrocinio de actividades de empresas tabacaleras para promocionar sus marcas y obliga a los fabricantes a incluir mensajes en los paquetes de cigarrillos que alerten sobre los efectos nocivos para la salud.

"Fumar causa impotencia sexual", "El humo de tabaco es causa de enfermedad y muerte", "Fumar puede causar amputación de piernas", "Fumar causa cáncer" y "Fumar quita años de vida" son algunos de los mensajes que llevarán los paquetes, acompañados por pictogramas que reflejen la advertencia, según indica la norma.

También prohíbe la venta de productos elaborados con tabaco a menores de 18 años, impide la comercialización de cigarrillos por unidad, regula la cantidad de alquitrán, nicotina y monóxido de carbono que deberán tener estos productos y exige retirar de los paquetes expresiones como "light" o "suaves".

La norma permite fumar en patios, terrazas y balcones, salvo que estos espacios pertenezcan a hospitales y escuelas.

Fernández se identificó como una "conversa" pues durante "muchísimos años" fumó dos paquetes de cigarrillos por día y reveló que su esposo y antecesor, el fallecido Néstor Kirchner, llegó a fumar cuatro paquetes diarios.

"Dejé de fumar un 31 de diciembre de 1988 a las doce de la noche. Fumé ese mismo día uno atrás del otro y apagué mi último cigarrillo ese día y nunca más volví a fumar. Cuatro años más tarde dejó de fumar él (Kirchner), que vivía envuelto en una nube de humo y con los dedos amarillos", contó.

Fernández dijo que "con la furia de los conversos", le molesta que fumen a su alrededor y trata de convencer a sus dos hijos de que dejen de fumar.

Por otra parte, la mandataria recalcó que la ley no va a afectar económicamente a las provincias productoras de tabaco pues, argumentó, la mayor parte de la producción argentina se exporta

Según un estudio de la Sociedad del Cáncer de EE.UU., Argentina está ubicado tercero en el ránking de consumo per cápita de tabaco en América.