El Gobierno de Ecuador retiró el impuesto que había propuesto sobre las bolsas de plástico y redujo el alza de la electricidad, según confirmó hoy.

Las medidas formaban parte de un paquete de subida de gravámenes en productos como las botellas de plástico, los cigarrillos y el alcohol, que ayer explicaron en una rueda de prensa cinco ministros y el director General del Servicio de Rentas Internas (SRI), Carlos Marx Carrasco, pero antes de que terminara la jornada el secretario de Comunicación, Fernando Alvarado, informó del retiro del impuesto en bolsas de plástico.

En su cuenta de Twitter, Alvarado no sólo anunció la retirada del impuesto a las bolsas de plástico, sino también de una reducción del alza de la tarifa de la electricidad para los habitantes de la costa.

La ministra Coordinadora de Productividad Empleo y Competitividad, Nathalie Cely, confirmó hoy que se analizará con más detalle poner un impuesto a las bolsas de plástico, ya que estaba previsto aplicarlo solo a los supermercados, que reparten el 30 % de las que se utilizan en el país.

"Vamos a estudiar con más detenimiento el tema de las fundas (bolsas), buscar medios para que se pueda fomentar un mayor reciclaje, reducir su uso, reciclar y re-usar", dijo Cely a una televisión ecuatoriana.

En un inicio, el Gobierno planteó cobrar diez centavos por cada bolsa de plástico, con lo que tenía previsto recaudar cerca de tres millones de dólares.

Por su parte, el Ministerio de Electricidad y Recursos Renovables confirmó hoy en su web que en la costa, la región más calurosa del país, el alza de la tarifa eléctrica se iniciará a partir de los 700 kilovatios por mes, y no de los 500 como en el resto de la nación.

Esta medida se aplicará durante el período de diciembre a mayo, los más calurosos en la costa, por lo que es el de mayor consumo de energía por el uso de aire acondicionado y ventiladores.

El Gobierno justificó esta decisión alegando que no había tenido en cuenta el consumo de la clase media de esa región.

Desde el anuncio de la subida, a principios de julio, políticos de oposición se han quejado de que el incremento del precio de la electricidad perjudicaba a la clase media, mientras que el Gobierno mantenía que solo afectaría a los ricos.

El Ministerio de Electricidad anunció inicialmente un incremento gradual de la tarifa a partir de julio para los usuarios que consumen más de 500 kilovatios al mes, según una plantilla "unificada a nivel nacional", para que el gasto de una familia fuera similar independientemente de dónde viviera.

Con esta medida, el ministerio tenía previsto ingresar 60 millones de dólares al año, pero, aún así, dijo que su meta "no es recaudatoria", sino que persigue "un consumo responsable de la energía eléctrica".

Además, el Gobierno ha propuesto una subida de impuestos a los vehículos, los cigarrillos, al alcohol y a las botellas de plásticos, entre otros productos, con la que pretende recaudar cerca de 350 millones de dólares al año para financiar el sector de la salud y políticas medioambientales.

El plan debe ser aprobado por la Asamblea Nacional.