Las empresas de aviación Aerolíneas Argentinas y Austral cancelaron todos los vuelos domésticos y algunos internacionales por el resto del día debido a la ceniza que despide un volcán chileno, informaron ambas compañías en un comunicado oficial expedido recientemente.

El despegue de otros vuelos regionales e internacionales estará sujeto a las condiciones climáticas. Sus horas de partida serán confirmadas después de las 17:00 horas (20.00 GMT).

La decisión se tomó con base en los últimos pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional y la Administración Nacional de Aviación Civil, que dicen que continúa la presencia de ceniza volcánica proveniente del volcán Cordón Caulle — ubicado en el sur de Chile — sobre el aérea metropolitana de Buenos Aires.

Los vuelos regionales que podrían despegar desde el aeropuerto de Aeroparque serían tres con destino a Santiago de Chile, Sao Pablo y Río de Janeiro.

Los internacionales que salen de Ezeiza están programados para volar a Sao Paulo, Miami, Ciudad de México, Madrid y Auckland y Sidney en Australia.

Así, el drama de cientos de pasajeros continuaba.

Previamente, los vuelos a los dos aeropuertos de Buenos Aires y al de Montevideo — provenientes de Brasil, Chile y Paraguay — estaban suspendidos, salvo algunos vuelos que pudieron aterrizar en la capital uruguaya.

Aerolíneas Argentinas y Austral tenían previsto retomar sus operaciones a partir de las 21.00 horas (00.000 GMT) del lunes, pero la continua presencia del polvillo grisáceo, peligroso para los motores de los aeronaves, hizo que las cancelaciones de los vuelos prosiguieran el lunes durante la noche.

La aerolínea LAN Argentina no informó por el momento si mantiene sus vuelos cancelados o si va a reprogramarlos para más tarde.

Muchos de los pasajeros que están afectados por la cancelación de vuelos son turistas. Algunos varados en el Aeroparque dijeron que pretenden trasladarse a distintos lugares del norte argentino, como Misiones.

Los canales de televisión mostraron imágenes de algunos pasajeros españoles varados en Aeroparque, que esperaban trasladarse hacia la provincia de Misiones, en el norte argentino, para visitar las famosas cataratas de Iguazú.

Una pasajera argentina, que no dio su nombre, manifestó su preocupación porque no podía viajar a la ciudad de Mendoza, a 1.000 kilómetros de la capital argentina, para someterse a una operación médica.

En el sur, las localidades patagónicas de Bariloche y Villa La Angostura resultaron especialmente afectadas por la ceniza volcánica que cubrió calles y lagos.

El sector privado de Bariloche estima que si los problemas continúan en la temporada de invierno las pérdidas pueden rondar los 400 millones de pesos argentinos (unos 97 millones de dólares).

Montevideo, ciudad situada al otro lado del Río de la Plata, también resultó afectada en los últimos días por la ceniza que, con periodos de mayor y menor actividad, despide el volcán desde hace diez días.

El aeropuerto internacional de Carrasco, en Montevideo, estaba cerrado a cualquier actividad a primeras horas del martes; pero después del mediodía un avión de Pluna que salió de Sao Paulo con unos 30 integrantes del club de fútbol Santos — que el miércoles jugará con Peñarol en Montevideo por la final de la Copa Libertadores — pudo aterrizar en la capital uruguaya, según pudo confirmar la Associated Press.

Además llegaron otros dos vuelos de la misma compañía, uno de ellos procedente de Río de Janeiro y otro de Asunción.

Sin embargo, las salidas desde la terminal de Carrasco están canceladas hasta nueva orden.

Los vuelos de Asunción a Buenos Aires están suspendidos hasta nuevo aviso. Los pasajeros de empresas como TAM, Aerolineas Argentinas, Taca y Gol esperan la reapertura de Ezeiza y Aeroparque.

Rubén Aguilar, administrador del aeropuerto de Asunción, informó que un avión de Iberia con 356 personas a bordo, proveniente de Madrid, aterrizó en Asunción a la espera de que en unas seis u ocho horas se habilite Ezeiza.

Los pasajeros fueron alojados en un hotel.

Desde el aeropuerto de Santiago de Chile no despegaban los aviones con destino a Montevideo, Buenos Aires y la ciudad argentina de Córdoba, a unos 700 kilómetros al noroeste de la capital, según informó la Dirección de Aeronáutica Civil.

En Brasil, un total de 16 vuelos con destino a Argentina y Uruguay fueron cancelados.

Nueve de los vuelos suspendidos estaban programados en el aeropuerto de Guarulhos, en Sao Paulo, cuatro desde Río de Janeiro y los restantes desde Campinas, Porto Alegre y Florianópolis, según datos de la estatal empresa de Infraestructura Aeroportuaria (Infraero).

Gol, la segunda mayor empresa aérea de Brasil, confirmó el martes en un comunicado el cancelamiento de todos sus vuelos a Buenos Aires y Rosario --a 300 kilómetros al norte de la capital argentina-- y Montevideo.