La fuerza y la expresividad de una cincuentena de obras nunca antes vistas del pintor ecuatoriano Oswaldo Guayasamín, figura de la pintura indigenista latinoamericana, pueden ser apreciadas desde hoy por el público chileno gracias a la muestra "Obras Inéditas de Oswaldo Guayasamín".

"Ninguna de estas obras han sido presentadas anteriormente, son obras que han estado recogidas en manos de familiares. Algunas estuvieron en España, otras aquí en Chile, y pertenecen a varios coleccionistas", señaló hoy a Efe Pablo Gauyasamín, hijo del pintor y comisario de la muestra.

Se trata de una "exposición totalmente inédita", con lienzos que el pintor quiteño guardaba para obsequiar a sus familiares y a sus "personas más queridas", detalló el hijo del artista.

Dibujos, acuarelas, litografías y serigrafías del maestro Oswaldo Guayasamín (1919-1999), que abarcan desde sus primeros trazos en blanco y negro, hasta sus últimas obras llenas de color y "esperanza", se exhibirán durante todo el mes de junio en la galería de arte La Sala, de Santiago.

Una exposición que viene a corresponder, en opinión de su comisario, al "gran cariño" que Chile ha mostrado durante años por el trabajo del pintor ecuatoriano.

Guayasamín, que destacó por su capacidad para interpretar la temática indígena a través de lenguajes vanguardista como los del cubismo o el expresionismo, mantuvo siempre una estrecha relación con Chile, en especial con la figura del fallecido presidente Salvador Allende (1908-1973).

"Mi padre tuvo una inmensa amistad con Allende. Recuerdo que cada vez que se lanzaba a las elecciones, porque perdió en varias ocasiones, mi padre le mandaba a regalar un óleo para que se financiara su campaña", reveló Oswaldo Guayasamín.

"Pero él (en referencia a Allende) decía que no podía venderlos y se los guardaba para ese gran museo que se llamó Salvador Allende más tarde, pero lamentablemente todo se perdió con la dictadura militar", agregó el hijo mayor del pintor.

Marcado por una infancia humilde, la obra de Guayasamín destaca por sus denuncias de los dramas del hombre. Una trayectoria artística y social que le valió numerosos premios, entre otros, el galardón a la Defensa de los Derechos Humanos, otorgado por la Unesco en 1994.

"Masticaba el hambre, vivía en la miseria, y esa experiencia y ese dolor, esa amargura, ese compromiso que tuvo con la sociedad, mi padre la expresó en este tipo de dibujos que se exponen hoy aquí", apuntó su hijo.