El presidente de la Cámara de Representantes de EE.UU., John Boehner, pidió hoy explicaciones al presidente Barack Obama sobre las operaciones en Libia y le advirtió que podría violar la Ley de Poderes de Guerra si no recibe la autorización del Congreso para ellas antes del domingo.

En una carta enviada hoy a la Casa Blanca, Boehner, republicano, indica que si el Congreso no autoriza esas operaciones o se cancelan antes del domingo, el Gobierno estará violando la Ley de Poderes de Guerra.

Esta medida de 1973 señala que el Gobierno debe recibir la autorización del Congreso en un plazo de sesenta días -prorrogables hasta los noventa- al comenzar una operación militar en el exterior.

La intervención militar aliada en Libia, primero bajo liderazgo de EE.UU. y más tarde bajo el mando de la OTAN, comenzó el 18 de marzo. El pasado día 3, la Cámara aprobó una resolución en la que indicó que la Casa Blanca no ha recibido su visto bueno para esa operación.

"Por tanto, parece que en cinco días la Administración estará violando la Resolución de Poderes de Guerra a menos que pida y reciba la autorización del Congreso o retire todas las tropas y recursos estadounidenses de esa misión", indica el presidente de la Cámara.

En la misiva, Boehner reclama que el presidente dé una explicación clara antes del viernes acerca de la base legal que sustenta la participación en Libia sin la autorización formal del Congreso.

Hasta ahora, la Casa Blanca ha sostenido que su participación en las operaciones en Libia ha tenido lugar de manera consistente con la resolución.

La Casa Blanca recuerda que advirtió al Congreso antes de comenzar las operaciones y desde entonces ha mantenido diversas sesiones informativas con los legisladores para mantenerles al tanto de los acontecimientos sobre el terreno.

Según Boehner, "el debate actual, profundamente divisivo, ha comenzado con una falta de verdaderas consultas antes de que comenzaran las operaciones y se han visto más agudizado por la falta de visibilidad y liderazgo por parte de usted (Obama) y su Administración".

El plazo que impone Boehner para que responda Obama podría crear una situación embarazosa: un día después, el sábado, los dos tienen previsto disputar una partida de golf, la primera que juegan juntos estos dos ávidos amantes del "green".