El presidente de la Reserva Federal (Fed, banco central) de Estados Unidos, Ben Bernanke, criticó hoy que se use el tema de la deuda del país como una "herramienta" política para forzar cortes presupuestarios y advirtió que no elevar el techo de endeudamiento sería "contraproducente" para la economía.

"Deberíamos evitar acciones o amenazas innecesarias que ponen en riesgo la confianza de los inversores en la capacidad y voluntad de Estados Unidos de pagar sus deudas", dijo Bernanke en una conferencia en Washington, en clara alusión al partido republicano.

En el mismo sentido, el presidente Barack Obama aseguró hoy que sería "desastroso" que el Congreso no aumentara el tope de endeudamiento público e instó a los republicanos a alcanzar un acuerdo antes del 2 de agosto, fecha límite fijada por el Gobierno para subir el techo de la deuda y evitar que el país caiga en mora.

Bernanke alertó hoy que "incluso una breve suspensión de pagos en el principal o los intereses de las obligaciones del Tesoro causarían severas alteraciones en los mercados financieros (...) y crearían dudas importantes acerca de la solvencia de Estados Unidos".

Los republicanos, mayoría en la Cámara de Representantes, se han opuesto a las propuestas de elevación del límite de deuda, bajo el argumento de que la Administración de Obama debe aplicar un mayor plan de recorte del gasto público.

Estados Unidos alcanzó en mayo pasado el tope de endeudamiento de 14,29 billones de dólares, ante lo cual el secretario del Tesoro, Timothy Geithner, anunció la puesta en marcha de "medidas extraordinarias" para evitar una moratoria.

Bernanke instó al Congreso a aprobar un plan "creíble" de sostenibilidad fiscal a largo plazo, que evite "una súbita contracción fiscal que podría poner en riesgo la todavía frágil recuperación".

"La historia muestra claramente que el fracaso en poner en orden nuestras cuentas fiscales erosionará la vitalidad de nuestra economía, reducirá el nivel de vida en EE.UU. e incrementará el riesgo de inestabilidad económica y financiera", remarcó el presidente de la Reserva Federal.

"Mantener la situación actual del presupuesto federal no es una opción. Los acreedores no continuarán prestando a un Gobierno cuya deuda, comparada con el ingreso nacional, está aumentando sin límite", agregó.

En los primeros ocho meses del período fiscal 2011, que comenzó el pasado 1 de octubre, el Gobierno federal ha acumulado un déficit de 927.000 millones de dólares.

Por ello, Bernanke remarcó que "los ajustes fiscales necesarios para estabilizar el presupuesto federal deben ponerse en práctica cuanto antes".