La justicia afgana condenó a muerte al talibán que dirigió la matanza que el pasado febrero causó al menos 42 muertos en un ataque a un banco en Jalalabad, en el este de Afganistán, informó hoy a Efe un portavoz del Tribunal Supremo.

El afgano Zar Ajam, único autor superviviente del ataque, fue condenado a la pena capital junto a uno de sus cómplices, Qari Matiullah, según detalló el portavoz judicial, Abdul Wakeel Omari.

El portavoz no facilitó la nacionalidad de Qari Matiullah, condenado por ayudar al comando talibán y dar alojamiento a Ajam, aunque recalcó que "se trata de un extranjero" y admitió que "podría ser paquistaní".

Otro cómplice, el afgano Daad Mohammad, recibió una condena de 20 años de prisión.

"La sentencia se dictó hace diez días, pero ahora se ha enviado al Presidente, Hamid Karzai, para su ratificación", explicó el portavoz del tribunal afgano.

La matanza del pasado 19 de febrero, que acabó con la vida de una veintena de civiles y otros tantos policías, conmocionó a un país tan acostumbrado a la violencia como Afganistán por la crueldad de los siete insurgentes que atacaron la sucursal bancaria.

Las imágenes de las cámaras de seguridad, difundidas poco después, mostraron como cinco de los asaltantes -dos habían hecho estallar los explosivos que portaban al inicio del ataque- dispararon durante horas a los ocupantes de la oficina, entre los que había mujeres y niños.

En el banco se encontraban numerosos policías que había idoa cobrar su salario y comenzó un tiroteo durante el que murieron cuatro de los cinco atacantes talibanes, mientras Ajam era detenido.

Zar Ajam ha expresado a los medios de comunicación que no siente ningún remordimiento por las muertas que causó.

En una entrevista emitida por la cadena local Tolo, el líder del comando rebelde ahora condenado afirmó: "Matar me producía placer".