Italia celebra hoy la segunda y última jornada de voto de los cuatro referendos nacionales sobre la energía nuclear, la gestión privada de la distribución del agua y el último escudo judicial del primer ministro, Silvio Berlusconi, una consulta clave para medir el apoyo popular con el que cuenta.

A las 07.00 hora local (05.00 GMT) de este lunes volvieron a abrir los colegios electorales, después de que este domingo se votara desde las 08.00 y hasta las 22.00 locales (06.00-20.00 GMT), con un nivel de participación ligeramente por encima del 41 %.

Las urnas permanecerán abiertas hoy hasta las 15.00 hora local (13.00 GMT), cuando se sabrá si la participación en las consultas supera el 50 %, un dato necesario para que el resultado sea vinculante.

Los italianos están llamados a votar en sendos referendos sobre la privatización de los servicios del suministro del agua, la determinación de las tarifas del servicio hídrico y la posibilidad de volver a producir energía nuclear, después de que otra consulta popular en 1987 llevara al cierre de las centrales de Italia tras la catástrofe de Chernóbil.

Asimismo, los italianos están llamados a votar si hay que derogar la llamada ley del "legítimo impedimento", la norma que permite a Berlusconi y a sus ministros ausentarse de las vistas de los juicios alegando compromisos institucionales y que ya el Tribunal Constitucional invalidó parcialmente el pasado enero.

El hecho de que el Gobierno haya promovido la vuelta a la producción de energía nuclear y, sobre todo, la consulta sobre una ley que beneficia directamente a Berlusconi y que ha ido aplazando los procesos penales que tiene pendientes, hacen que esta cita sea clave para el primer ministro.

Las consultas, en las que están llamados a votar algo más de 50 millones de italianos y a las que Berlusconi ha querido restar importancia, llegan además quince días después de la derrota del centroderecha que lidera el primer ministro en las elecciones municipales, con pérdidas como la de la Alcaldía de Milán, capital financiera del país.

En una entrevista que publica hoy el diario milanés "Corriere della Sera", la presidenta del opositor Partido Demócrata, Rosy Bindi, define como "esperanzador" el dato de participación del 41 % del domingo, una cifra ya muy próxima a la necesaria para hacer vinculante el resultado de las consultas.

"Si por los pelos no se alcanzara el quórum, una afluencia tan elevada contra tres leyes tan importantes del Gobierno de Berlusconi confirma una inversión cultural y política de la que el primer ministro tiene que tomar nota", afirma Bindi.